El departamento de Salto, en Uruguay, comenzó a prepararse ante un escenario de fuertes lluvias y una posible creciente extraordinaria del río Uruguay durante la próxima primavera. Las autoridades locales anunciaron que los informes técnicos manejados a nivel nacional e internacional estiman en un 80% la probabilidad de que se registre un fenómeno de “fuerte intensidad” durante octubre, noviembre y diciembre.
El intendente de esa localidad, Carlos Albisu, explicó este lunes que los informes analizados señalan la posibilidad de que la creciente del río Uruguay supere el pico registrado en diciembre de 2015, cuando el nivel frente al Puerto de Salto llegó a 16,33 metros.
Aquella inundación fue la mayor registrada en la ciudad después de la histórica creciente de 1959 y provocó la evacuación de más de 6.500 personas.
“Todos los técnicos coinciden en un 80% de probabilidad de que sea peor” que la de 2015, afirmó Albisu, aunque remarcó que el objetivo de las autoridades no es generar temor sino anticiparse y preparar al departamento.
Refugios y al menos 1.000 evacuados
El coordinador del CECOED de Salto, Aquiles Mainardi, y el intendente informaron que ya se trabaja en la preparación de refugios, alimentación, medicamentos, asistencia sanitaria y logística ante una eventual emergencia.
Albisu señaló que sería “irresponsable” esperar un escenario menor a 600 evacuados y sostuvo que, de acuerdo con los datos disponibles, la estimación de base podría alcanzar a unas 1.000 personas. “Acá no se puede fallar”, afirmó el jefe comunal.
En principio, Salto contará con tres centros de evacuación oficiales, aunque las autoridades no descartan habilitar otros espacios si la situación lo requiere. También recomendaron a las familias que saben que sus viviendas pueden verse afectadas por el avance del río comenzar a buscar alternativas de resguardo.
La preocupación no se limita a la creciente del río Uruguay. Las lluvias extraordinarias podrían generar anegamientos en distintos barrios de Salto y dejar localidades del interior del departamento temporalmente aisladas.
Entre las medidas que se analizan figura incluso el uso de drones para trasladar medicamentos a zonas aisladas y la disponibilidad de un helicóptero para atender eventuales emergencias médicas en el norte uruguayo.
Qué zonas de Uruguay podrían verse afectadas
Los informes técnicos señalan especialmente a los departamentos de Rivera, Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Durazno entre los potencialmente más afectados por el fenómeno climático.
Además de la creciente del río Uruguay, las autoridades advierten sobre la posibilidad de lluvias extraordinarias, inundaciones y dificultades de acceso a distintas localidades del interior.
Por este motivo, el CECOED de Salto trabaja en coordinación con otras instituciones para definir los recursos necesarios ante eventuales evacuaciones y situaciones de emergencia.
La Intendencia de Salto también comenzó a postergar algunas actividades previstas para los próximos meses, entre ellas iniciativas vinculadas al aniversario de los 270 años del departamento, con el objetivo de concentrar esfuerzos en las tareas de prevención y preparación.
Una segunda fase en 2027
Los informes analizados por las autoridades uruguayas también contemplan una posible segunda fase del fenómeno entre marzo, abril y mayo de 2027. En este caso, se maneja una probabilidad del 95%, aunque se estima que podría tener una intensidad menor.
Albisu insistió en que actualmente nadie puede asegurar que las previsiones se cumplirán en su escenario más severo. Sin embargo, sostuvo que ante la coincidencia de informes nacionales, internacionales y locales, Salto decidió comenzar a prepararse para el peor escenario.
“Seríamos irresponsables si no nos preparáramos”, planteó el intendente, quien remarcó que la prioridad será contar con los recursos y la logística necesarios ante una eventual emergencia.


