Ayer, en un hecho que recuerda a los períodos más oscuros de la historia argentina reciente, un grupo de efectivos policiales intentó demorar a seis jóvenes estudiantes universitarios del MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores) que realizaban pintadas por las calles de Paraná en conmemoración de los 50 años de la “Noche de los Lápices” por el supuesto delito de daños. José Iparaguirre, abogado penalista y referente de derechos humanos radicado en esa ciudad, explicó esta mañana a DIARIOJUNIO que tuvieron que intervenir para evitar que eso sucediese, dada la actitud de los funcionarios policiales y de una fiscal que, en un primer momento, ordenó que sean trasladados a la sección de Antecedentes. “Esperemos que haya sido una desafortunada noche de los funcionarios policiales y de una fiscal que no pudo actuar con criterio”, mencionó Iparaguirre a DIARIOJUNIO.
“Avisale a mi familia donde estuve. Yo ya estoy muerta. Que brinden por mí todas las navidades” Claudia Falcone, detenida-desaparecida en la Noche de los Lápices
Septiembre se escribe con lucha, canciones y lápices rotos. Entre la memoria de Víctor Jara y María Claudia Falcone, los estudiantes y la esperanza renacen cada año para marchar por la justicia, la educación y la libertad, contra el fascismo y la impunidad.
En el marco del Juicio por las Brigadas que operaron de manera clandestina en el Sur del Conurbano bonaerense durante la década del 70, y tras diez años de juicio, fueron sentenciados a cadena perpetua los responsables de la llamada "Noche de los Lápices". La pena se dictó por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra las y los estudiantes desaparecidos, que en aquel entonces reclamaban por el boleto estudiantil. Es uno de los casos más emblemáticos de la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Se trata del abogado Jaime Lamont Smart, ex ministro de Justicia bonaerense, y del médico Jorge Bergés, que fueron condenados a prisión perpetua. Durante el proceso, el TOF examinó las responsabilidades del Ejército –a través de la Brigada de Infantería Mecanizada 3 con asiento en La Tablada, que estaba a cargo del área 112 que abarcaba los partidos de Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora, entre otros– y del aparato de inteligencia a partir del rol que cumplió el Destacamento 101 de La Plata. También examinó el papel del gobierno dictatorial en la provincia y el accionar de la Bonaerense, entonces al mando de Ramón Camps –por lo que las dependencias policiales que funcionaron como campos de concentración se conocen como “Circuito Camps”.
La cena de jubilados tiene su atractivo, porque no solo despuntan anécdotas, contadas hasta la exasperación en mesas anteriores, sino que también trae a la tertulia los tópicos del presente y del futuro. Narrar hasta la saturación, una y otra vez, experiencias compartidas, que en su momento tuvieron una gran carga de conmoción, o al menos de incertidumbre o patetismo, es típico del reencuentro. Yo mismo me descubro haciéndolo y me lamento por no poder dejar de hacerlo. Es que la repetición del shock emocional, a través del relato, es condición para su elaboración psíquica. En esa repetición, la experiencia que en su momento fue dramática, se vuelve desopilante por el recurso al humor. Así que, tal vez, nos encontramos para exorcizar esas pequeñas tragicomedias indigestas, que fueron configurando nuestras anodinas y excepcionales historias.
“Frente a la historia, la memoria colectiva tiene un deber de primer orden, el de enseñar e instruir a quienes no tuvieron la experiencia de determinados acontecimientos…” Malio Blanco, en vv.aa.: Claves de la memoria
1 comentario
Julio Alvarez
No se pueden pintar las paredes que quieran, cuando quieran y por el motivo que quieran. Nadie pone en duda sus reclamos, pero respeten la propiedad privada. En todo caso, los apoyamos para que pinten las paredes de sus propios hogares. Abrazos.