El Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) publicó su informe sobre informalidad laboral basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), con datos correspondientes al cuarto trimestre de 2025, es decir, al período comprendido entre octubre y diciembre.
Según el relevamiento, la tasa de informalidad laboral se ubicó en el 43% de la población ocupada. En términos absolutos, esto representa alrededor de 9,2 millones de personas que trabajan sin acceso a derechos básicos como aportes jubilatorios, cobertura de salud o protección laboral.

En la comparación interanual, el indicador registró una suba de aproximadamente un punto porcentual respecto al mismo período de 2024, cuando se ubicaba en torno al 42%. De este modo, el documento muestra que la informalidad se mantiene en niveles elevados y con una leve tendencia al alza.
El informe también permite observar diferencias significativas según grupos de edad. Entre los trabajadores de hasta 29 años, la informalidad alcanza al 58,4%, mientras que en el grupo de 30 a 64 años desciende al 37,6%. En el caso de las personas de 65 años y más, el porcentaje vuelve a ubicarse en niveles altos, cercanos al 58%.
En cuanto a la distribución por género, las mujeres presentan una mayor incidencia de informalidad que los varones. El 44,5% de las trabajadoras se encuentra en esta situación, frente al 41,8% en el caso de los hombres.
Por rama de actividad, el empleo no registrado muestra una fuerte concentración en determinados sectores. El servicio doméstico presenta el nivel más alto de informalidad, con un 78%, seguido por la construcción, con 73,8%. También se destacan los sectores de hoteles y restaurantes, con 59,7%, y el comercio, con 52,6%.
En contraste, actividades como la enseñanza y la salud registran niveles considerablemente más bajos de informalidad, con valores cercanos al 14% y 20,8%, respectivamente.

El informe también analiza la relación entre informalidad y tipo de ocupación. Entre los trabajadores por cuenta propia, el 63,3% se desempeña en condiciones informales, mientras que en el caso de los asalariados el porcentaje es del 36,7%.
Asimismo, el tamaño de la unidad productiva resulta un factor determinante. En establecimientos de hasta cinco personas, la informalidad alcanza al 69,5%, mientras que en empresas de mayor tamaño el indicador desciende de manera significativa.
Por otra parte, en el mismo período la tasa de desocupación se ubicó en el 7,5%, lo que representa un aumento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el cuarto trimestre de 2024.
En conclusión, los datos del INDEC muestran que hoy el problema no es solo conseguir trabajo, sino las condiciones en las que se ejerce. La informalidad en Argentina sigue siendo alta, aumentó en el último año y se concentra en los sectores más vulnerables, por lo que tener empleo no siempre implica estabilidad ni acceso a derechos.

