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Guerra Irán – EE.UU. e Israel: traiciones y confesiones de parte como relevo de pruebas

En medio de una nueva escalada bélica en Medio Oriente, declaraciones de funcionarios estadounidenses, internas en los organismos de inteligencia y revelaciones vinculadas a los archivos de Jeffrey Epstein vuelven a alimentar sospechas sobre las verdaderas motivaciones del conflicto. Entre acusaciones cruzadas, presiones geopolíticas y disputas de poder, el escenario internacional aparece atravesado por un entramado de intereses que expone las tensiones y contradicciones de las élites que conducen la política mundial.

Ricardo Monetta

8 marzo, 2026

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11:08 am

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A esta página trágica de la historia de la humanidad, con la guerra sin causa que la justifique, se le agrega un condimento más donde el cinismo, la negación y las traiciones se ponen de manifiesto como si fuese el guión de una película de terror producida y dirigida por el propio Leviatán.

Como todo parecía indicar, las sospechas acerca de la decisión de atacar a Irán por parte de Israel y EE.UU. tuvieron su confirmación por parte del secretario de Estado Marco Rubio, afirmando que los planes bélicos de su país fueron inducidos y obligados por Israel, a través del primer ministro Netanyahu, que terminaron en el ataque primero por Israel y luego acompañado por los EE.UU. Esto lo manifestó el secretario de Estado Marco Rubio el lunes pasado, junto a los principales generales y funcionarios de inteligencia del país, en una sesión informativa para altos mandos del Congreso. Dijo que “el presidente tomó una decisión muy sabia (?)”. Sabíamos que iba a haber un ataque sobre las Fuerzas Armadas de EE.UU. y sabíamos que, si no actuábamos en forma preventiva antes de que lanzaran esos ataques (que nunca se confirmó que se iban a ejecutar), íbamos a sufrir más bajas».

Por su parte, el canal de TV Ms Now informó que docenas de miembros del FBI fueron despedidos por el director Kash Patel por participar en la investigación sobre el manejo indebido de documentos clasificados por parte de Donald Trump y que eran miembros de una unidad de contraespionaje del mismo FBI.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio

El impresentable, mediocre y reaccionario secretario de Estado le echó la culpa a los comunistas como autores de un siniestro complot que destruyó 500 años de imperios occidentales. (Se habrá referido a los imperios colonialistas y esclavistas de Reino Unido, español y portugués). Como absurdo, expresó que la estrategia de Trump es que China renuncie a su participación en el mercado mundial para dar paso a las corporaciones de EE.UU.

Tanto sincericidio geopolítico marcará un fundamentalismo arrogante y no se dan cuenta de que están bailando y delirando en la cubierta del Titanic.

Hay que hacer notar que, como decía Charlie Kirk, antes de que lo asesinaran por criticar a Israel y a Trump y a los pilares de la campaña que le permitieron a Donald regresar a la presidencia, como el famoso periodista Tucker Carlson y la excongresista Marjorie Taylor Greene, que fueron consejeros de Trump. Lo que queda en claro es que Trump no pudo o no quiso deshacerse del abrazo de la “cobra” Benjamín y hay buenas razones para ello.

En los últimos tiempos Netanyahu visitó varias veces a Donald en su residencia de Mara Lago, en Florida. A medida que las conversaciones de paz se llevaban a cabo, los consejeros militares de EE.UU. le informaban que la guerra era un hecho impredecible en cuanto al coste final de la misma, tanto en lo económico como en lo político. Pero en la cuarta vez que Benjamín visitó a Trump le torció el brazo, y mucho tuvo que ver el involucramiento de Donald Trump en los archivos del pedófilo Jeffrey Epstein. Lo sugiere hasta el New York Time, que luego de haber sido publicitado por el Departamento de Justicia no incluyó un testimonio de una mujer que acusó al convicto, o sea Donald Trump, de haberla violado en un departamento de Epstein en Nueva York, con el agravante de que era menor de edad al ocurrir los hechos.

Por si fuera poco, el mismo New York Time, con la firma de los periodistas Steve Eder Michel y David Enrich, afirman “que los archivos están salpicados de referencias a Trump, quien había sido amigo íntimo de Epstein, que a su vez era informante del Mossad”. Por presiones de legisladores demócratas y republicanos, el Departamento de Justicia, bajo la dirección de Pamela Bondi, designada por Trump, se vio obligado a publicar un expediente que contenía testimonios sobre la participación personal de Trump en esas orgías pedófilas y, lo que es peor, la intimidación a las víctimas por parte del equipo de “seguridad” (matones).

No voy a entrar a detallar las escenas más escabrosas relatadas por una cuestión de ética periodística.

Con esa documentación en la mano es fácil inferir la presión de Netanyahu de que no tenía alternativa.

En estas circunstancias Trump, que no es un estadista, tratará de repetir la guerra “de los 12 días”, “arrimar portaviones con intenciones intimidatorias y retirarse”, pero la matanza de más de un centenar de niñas en una escuela del sur de Irán y el grave error del asesinato del ayatolá Jameini y otros altos funcionarios le hace casi imposible una retirada estratégica y no humillante. Porque Netanyahu y su gobierno no pueden sino huir hacia adelante para satisfacer su proyecto sinonazi de exterminar a quien se oponga a la construcción del Gran Israel.

No es previsible que Irán impulse atentados en Argentina, pero sí puede haber un atentado de falsa bandera para acusar falsamente. Mientras Milei se jacta de retrotraer a la Argentina a fines del siglo XIX (gobiernos de castas), hace 77 años Albert Einstein decía que si había una tercera guerra mundial, la cuarta se libraría con palos.

Esta página de la historia, bajo la degradación de la condición humana en su máxima expresión, late una patología humana que los analistas de la psicología del poder han comenzado a diseccionar a la luz de estos archivos.

Esta psicopatología política indica una sobrerrepresentación significativa de rasgos narcisistas, maquiavélicos y sicopáticos en las élites del poder mundial.

Fuente: con información de Prensa Alternativa

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