Los senadores nacionales recibirán un aumento acumulativo del 12,5% durante el primer semestre de 2026, gracias al controversial mecanismo de “enganche automático”, que ajusta sus salarios cada vez que los gremios del Congreso —APL, ATE y UPCN— cierran paritarias. A diferencia de los diputados, los senadores no necesitan aprobar cada incremento.
Así, mientras un senador provincial rozará una dieta de $11,5 millones, un diputado cobrará cerca de $6 millones.
Según el acuerdo firmado por Agustín Giustiniani y Alejandro Fitzgerald en representación del Senado, y Norberto Di Próspero por APL, el aumento se aplicará de la siguiente manera:
* 2% retroactivo a diciembre 2025
* 2,2% desde el 1° de enero
* 2% en febrero
* 1,7% en marzo
* 1,5% a partir de abril

Módulos de la dieta
* Base: 2.500 (igual que empleados del Congreso)
* Gastos de representación: 1.000
* Desarraigo: 500 (senadores que viajan desde provincias)
De esta manera, solo los senadores de CABA —Mariano Recalde, Patricia Bullrich y Agustín Monteverde— no perciben desarraigo, al igual que Alicia Kirchner, quien mantiene su jubilación como exgobernadora de Santa Cruz.
Por ahora, solo el bloque La Libertad Avanza se opuso al aumento.
A través de un comunicado oficial, los legisladores de LLA rechazaron el aumento, afirmando que “el pueblo espera de nosotros una respuesta coherente con nuestros principios” y consideraron que cualquier suba sería “una señal equivocada”. En tanto, la presidenta de la Cámara, Victoria Villarruel propuso donarlo en caso de aplicarse.

El ajuste automático de dietas vuelve a poner en debate la brecha entre los ingresos de los legisladores y el salario promedio en Argentina, en un contexto de inflación y costos elevados.


