“Al humedal de Mario Gatto y Nogoyá lo hicieron en cuatro días que coincidió con un fin de semana largo. Yo vivo cerca y venia que pasaban camiones y camiones. En cuatro días destruyeron la vegetación, rellenaron, nivelaron y al otro día del feriado, no pasó nada”, destacó. “En este caso (Ayuí Chico) pasó lo mismo que en Villa Adela, que en Eva Perón, es como la frase del Martín Fierro”, comparó. “El bicho chico queda enredado y el grande la traspasa a la telaraña”. La referencia es para quienes se beneficiaron con esos emprendimientos. “Algunos son políticos que fueron beneficiados con cargos, otros son empresarios. Es decir, es gente con capacidad económica y técnica para destruir un ambiente completo y asumir una multa irrisoria”, indicó.
Más adelante, explicó que en el municipio hay un Equipo Técnico de Humedales que va a los lugares denunciados a controlar. Pero llegan cuando el daño ya está hecho. “Se paran las obras, se cobran las multas pero, quizás para el común de los vecinos, una multa que le dejan por un poco de escombros en la vereda, se les complica para llegar a fin de mes. Pero a estos no se les mueve el amperímetro. Y después son premiados con cargos políticos como en la gestión actual. Destruyen un humedal, destruyen un cerro”.
El biólogo destacó que la ordenanza de protección de humedales fue adelantada y pionera en el mundo ya que trató a esos espacios naturales de manera conjunta, y no por separado como en el caso de otras provincias. “Era un orgullo para Concordia pero vemos ahora que hay gente que es capaz de saltar la ley, de saltar las normativas, incumpliendo las notificaciones, las multas, las tramitaciones de obras que es lo que otorga el municipio y después no tiene ningún costo adicional”
El biólogo sostuvo que los propietarios de los terrenos no se inmutan con las multas. Cuando se lotea, con un tercio del humedal, levantan todas las multas. “Ahora un vecino deja un poco de escombro en la vereda, que está mal, le hacen una multa y capaz se le dificulta llegar a fin de mes”, destacó.
Etchepare dijo que mucha gente cree que un humedal es solo: “una laguna chiquita”. “Lo que pasa a gran escala, lo que pasa en el río Paraná, es que se han destruido los calles de inundación, los pastizales, con las plantaciones de soja y otras modificaciones a gran escala”, remarco.
Cuando llueve, lo que antes absorbía el bosque o el humedal, ahora va directamente al río Uruguay o Paraná. “Eso incrementa las inundaciones repentinas. Lo vemos hoy como vienen inundaciones que, antes, tenías cierto tiempo para sacar las cosas”. “Ahora las inundaciones repentinas llegan, inundan todo y la gente pierde muchísimo como la vivienda, cosas materiales, todo”.
En Concordia, hay muchas cuencas de arroyo adonde fluyen las descargas pluviales provenientes de las lluvias. “Cuando eso no tenga freno, como el que le ponían los humedales, toda esa agua va a ir a los arroyos de manera inmediata”, sostuvo. A su vez, como los arroyos tienen mayor carga de sedimentos, arena y tierra, por la modificación de los humedales donde se depositaba antes esos materiales, se tapan. “Eso hace que el agua se desborde y se rompan las calles, las veredas y entre agua de manera mucha más rápida a los vecinos”.
En ese sentido, dijo que vivió mucho tiempo en la capital de Corrientes y de Chaco. Son ciudades con muchas lagunas y humedales que fueron rellenándose .Cuando se produce una lluvia fuerte, se inundan. Son ciudades llanas. Concordia, según sostuvo, la situación es peor ya que el relieve es mas ondulante. Cuando se destruyen los humedales y se dificulta el escurrimiento natural de los arroyos, el agua se desborda. “Mi pregunta es ¿por qué tengo que poner plata de mis impuestos para arreglar calles’?, ¿Por qué la gente debe soportar que se les inunden sus propiedades? Porque deben soportar que una persona con poder adquisitivo destruya los humedales? después vemos como se acumula el agua en Eva Perón, se rompe Boulevard Ayuí. Es como dicen ‘con la tuya contribuyente’”.
Además de multas más cuantiosas, el biólogo se preguntó por qué no se les puede suspender la matrícula a los agrimensores, maestros mayores de obras o arquitectos que avalan las obras y “meten la pata”. «Llevémoslo a todo, se han destruido fachadas de edificios que pertenecen al patrimonio arquitectónico de la ciudad y no pasa nada”.
¿Cuánto vale un jurista?
El Gobierno municipal de Concordia publicó en el Boletín Oficial el 4 de diciembre del año pasado el decreto N° 1.258/2025, mediante el cual se oficializa el nuevo valor del “Jurista”, que pasó a ser de $22.770 a partir de ese mes. Según el decreto, la adaptación de este valor se realiza dos veces al año —en junio y diciembre— tomando como referencia el precio de la nafta de menor valor, que se obtiene a través de un cotejo entre tres estaciones de servicio de la ciudad. A partir del 30 de octubre de 2025, este precio se estableció en $1.518 por litro. El valor de un Jurista equivale al costo de 15 litros de nafta de menor precio en Concordia. Si se realizase en este momento la actualización al valor actual del litro de nafta, $ 1.800, el jurista debería valer $ 27.000.


