La iniciativa reorganiza y fortalece herramientas ya vigentes dentro del sistema escolar, con el objetivo de dar respuestas más claras y coordinadas ante escenarios críticos.
“Estos hechos nos interpelan como sociedad, pero también como sistema educativo”, sostuvo la coordinadora de Educación Sexual Integral y Políticas de Cuidado, Betiana Clarisa Zalazar, quien remarcó la necesidad de que las escuelas cuenten con redes de acompañamiento activas.
Qué cambia: intervención en red y protocolos claros
Uno de los ejes centrales del documento es evitar que docentes o directivos enfrenten situaciones de riesgo en soledad. La consigna es clara: activar una red institucional que incluya familias, organismos de niñez y servicios de salud.
En casos de detección de armas o sustancias dentro de la escuela, el protocolo establece:
– Dar aviso inmediato a la familia
– Evitar intervenir en soledad
– Contactar a organismos como la División Minoridad o la línea 102
Si el hecho ocurre fuera del ámbito escolar, la institución debe igualmente intervenir mediante informes y seguimiento, reforzando criterios preventivos.
Violencia, abuso y salud mental: cómo actuar
La hoja de ruta también sistematiza la respuesta ante distintas problemáticas:
– Abuso sexual: aplicación obligatoria del protocolo provincial y derivación a organismos como el Copnaf y la Defensoría.
– Maltrato infantil: elaboración de informes y articulación con áreas de niñez.
– Hostigamiento entre pares: intervención inmediata de adultos, registro sin juicios de valor y contención de las partes.
– Salud mental: contacto con servicios de emergencia y evaluación del riesgo por equipos escolares.
– Consumos problemáticos: atención urgente ante intoxicaciones y trabajo conjunto con la familia.
En todos los casos, se prioriza el resguardo de derechos de niños, niñas y adolescentes, evitando exposiciones innecesarias.
El rol del vínculo y la prevención
Más allá de los protocolos, desde el CGE insisten en que la clave sigue siendo el vínculo cotidiano dentro de la escuela.
“Una escuela que cuida es aquella donde los adultos conocen a sus estudiantes y donde nadie siente que su malestar es invisible”, señaló Zalazar.
También se hizo hincapié en el rol de las familias, a quienes se les pide involucrarse activamente y no esperar a que las situaciones escalen.
Red institucional y contactos clave
El sistema educativo entrerriano articula con organismos como el Copnaf, áreas municipales de niñez, el sistema de salud y líneas de asistencia:
– Línea 102 (Niñez y Adolescencia)
– Emergencias de salud mental: 0800 777 2100
– Prevención del suicidio: 135
La medida busca transformar la conmoción en acción concreta: que cada escuela sepa cómo actuar y que ninguna situación de violencia quede sin respuesta.


