Se trata de la empresa Pardo, fundada en 1970 en la ciudad de Colón, que durante décadas logró consolidarse como una de las compañías con mayor expansión federal dentro del rubro electrodomésticos. Sin embargo, en el actual contexto económico, la compañía viene reduciendo su estructura operativa en diferentes puntos del país.
Los cierres más recientes se registraron en Córdoba y Santa Fe, donde dejaron de funcionar locales en ciudades como Río Cuarto, Villa Dolores y Rafaela, esta última inaugurada hace apenas unos años. Con estas bajas, la cadena redujo de manera significativa su cantidad de sucursales activas.
Según estimaciones del sector, la empresa pasó de operar alrededor de 74 locales a mantener unos 62 puntos de venta en funcionamiento, además de su centro logístico. La reorganización también incluye ajustes internos de personal en distintas plazas comerciales.
Desde el sector comercial señalan que la combinación entre la caída del poder adquisitivo, el aumento del financiamiento en mora y la competencia de productos importados ha impactado fuertemente en las ventas minoristas, acelerando decisiones de cierre en varias cadenas del rubro.
En este escenario, Pardo —que históricamente se caracterizó por su presencia en ciudades medianas y pequeñas— se suma a otras firmas del sector que atraviesan procesos similares de reducción o reconversión de su red comercial en todo el país, en un contexto marcado por la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito, factores que impactan con fuerza en el comercio minorista.


