El estudio señala que, en promedio, la patente representa el 1,93% del valor fiscal del vehículo a nivel nacional. Sin embargo, esa cifra esconde una fuerte dispersión entre jurisdicciones, donde cada provincia define su propio esquema impositivo.
En ese mapa desigual, Entre Ríos aparece entre las más caras del país, con una tasa promedio del 3,33%, muy por encima de distritos como Córdoba (1,07%), Buenos Aires (1,59%) o Mendoza (1,83%). Solo Río Negro, con el 3,50%, supera a la provincia entrerriana.
La diferencia implica que un mismo vehículo puede pagar más del doble —e incluso hasta tres veces— dependiendo de dónde esté radicado.

El impacto en los bolsillos entrerrianos
La carga se vuelve más evidente al observar casos concretos. Para un auto de gama media, el impuesto anual en Entre Ríos alcanza los $974.144, uno de los valores más altos del país, solo comparable con jurisdicciones de fuerte presión fiscal como la Ciudad de Buenos Aires.
En los segmentos superiores, la tendencia se profundiza. Los vehículos de gama medio-alta y alta superan con facilidad el millón de pesos anuales, en línea con un sistema progresivo que incrementa la alícuota según el valor del rodado.
El informe toma como referencia modelos representativos del mercado, como el Volkswagen Gol (gama baja), el Fiat Cronos (media), la Toyota Hilux (medio-alta) y el Audi Q2 (alta gama), y confirma que la presión crece a medida que aumenta el valor del vehículo.
Fuente: con información de Infobae


