Granja Tres Arroyos paga la quincena a sus trabajadores en cinco cuotas. El jueves de la semana pasada tendrían que haber comenzado a abonarlas. Pero recién comenzaron ayer. “La idea era que entraran dos cuotas para poder normalizar, pero no han cumplido con eso”, mencionó. Vereda sostuvo que, además de haber fraccionado el salario, comienzan a pagar tarde. “Recién el viernes, si sigue normal, van a terminar de cobrar la quincena”, manifestó.
La planta tiene capacidad para faenar hasta 210.000 pollos por día. No obstante, estaban procesando cerca de 170.000 hasta la semana pasada. Ahora, con las medidas de fuerza, el ritmo es mucho menor: entre 50.000 y 60.000 unidades diarias.
Vereda sostuvo que la empresa viene transitando inconvenientes financieros desde hace tiempo. “Empezó con la gripe aviar y después se empezó a caer”, recordó. Actualmente, tienen inconvenientes para darles de comer a los pollos que crían en las granjas que dependen de la empresa. “Tiene muy pocos pollos en las granjas para faenar”, explicitó.
“La verdad es que todas las granjas que tiene Granja en el país tienen el mismo problema que la que está acá. Lo más grave que estamos viendo es que está faltando comida en los pollos que se están criando en el campo”, sostuvo el gremialista. La ausencia de materia prima en los próximos meses es una mala noticia para el futuro de la empresa. “Esa es la preocupación más grande. Es la incertidumbre que tienen todos los trabajadores”, subrayó.
Ayer, al ver que sólo se había depositado una quinta parte de lo adeudado, los trabajadores que se nuclean en el Sindicato de la Carne y en el de la Alimentación decidieron reforzar la medida de fuerza. Es que esperaban que en la madrugada la empresa abonase una cuota más y a la tarde una tercera. Pero no hubo ningún depósito esta madrugada en las cuentas bancarias de los empleados.
El representante del Sindicato sostuvo que todos los frigoríficos de La Histórica han tenido inconvenientes años atrás. Y la experiencia le marca que muchas veces, cuando una firma llega a esas instancias, lo que sucede es que la planta se vende a otro propietario o se declara en quiebra.
Pero, como tienen escasa comunicación con la empresa, no saben qué piensan sus propietarios acerca de cómo seguir adelante. “Certidumbre hacia adelante no tenemos. No sabemos si quieren vender, si quieren alquilar, si se van a declarar en concurso, en quiebra. No se avizora a futuro algo bueno. Hay que esperar y seguir padeciendo esta situación”.
Granja Tres Arroyos viene en retroceso. El sindicalista sostuvo que es una empresa que exportaba mucho. Pero cuando comenzó el problema de la gripe aviar, se cortaron los envíos al exterior. “El pollo que ellos producen, que es un pollo chico con poco kilaje, se lo tiró en el mercado interno y tuvo problemas. Ahí empezó la problemática. Tuvo que dedicarse al mercado interno y era mucha la cantidad. Eso generó grandes problemas en la empresa”, manifestó. También mencionó que hubo “falta de previsibilidad” e “irresponsabilidad”.
Desde el sector advierten que el ingreso de pollo brasileño comenzó a ganar espacio en supermercados y comercios minoristas, generando una competencia que los productores locales aseguran que no pueden igualar.
“Primero arrancamos con el atraso de las quincenas, con los aguinaldos. Después empezamos a cobrar en cuotas, accedimos a eso para que la empresa siguiera funcionando”, enumeró. No obstante, los problemas siguieron. El frigorífico Beccar, que pertenece a Granja Tres Arroyos, cerró y sus empleados pasaron a la planta La China para optimizar gastos y que todo se concentrara en un solo lugar. “Aceptamos muchas cosas para que la empresa siguiese funcionando”. Pero, en vez de dar pasos adelante, siguieron transitando escalones en forma descendente.
“La verdad es que la empresa quiere salir adelante, pero los únicos que están sufriendo, los que pagan las consecuencias, son los trabajadores que están con cesación de pagos”, manifestó Vereda.
“La idea es que la empresa se ponga al día con dos cuotas para que la gente pueda cumplir con sus necesidades. Hay gente que no tiene ni para comer. Estamos a 12 del mes y no han podido pagar la luz. Encima de que todo está caro, de que todo sube, hay chicos que tienen que pagar el alquiler, hay que pagar los servicios, la comida, con el 20 % del sueldo”, explicitó.
La situación es crítica desde la óptica de los trabajadores. Vereda mencionó que sufren un daño psicológico importante. “Todos los días un problema. Viven en estado de incertidumbre. En cada asamblea, los trabajadores se la agarran con el gremio, con los delegados. Pero la única culpable es la empresa”, añadió.
Granja Tres Arroyos pertenece a la familia De Grazia y un 34% está a cargo del grupo estadounidense Tyson Foods. Considerada la principal empresa avícola argentina, surgió hace casi 100 años cuando Joaquín de Grazia llegó en 1927 desde Italia y comenzó a vender pollos en un carrito por las calles de Buenos Aires.


