«NO HAY MAL QUE DURE 100 AÑOS»
La cadena norteamericana CNN lo dice de modo contundente en su crónica: «Solo hay una manera de interpretar el triunfo de los demócratas en las elecciones intermedias: es uno de los repudios más colosales a un presidente en ejercicio en la historia moderna».
Y siguen señalando : La victoria demócrata fue tan enorme y rápida que frustró incluso la tendencia de Trump a considerar que cualquier elección que pierde está viciada por el fraude. La temida operación de la administración para impugnar el resultado nunca se materializó. No se repetirá la infamia de 2020 porque la victoria demócrata fue demasiado amplia como para amañarla.
Y lapida al decir que Trump se mostró dócil, sonando escarmentado y casi irreconocible cuando llamó a medios de comunicación después de que se revelara la devastación republicana. Un día después de llamarse a sí mismo “Sr. Veto”, el presidente incluso prometió buscar puntos en común con el partido que recientemente había declarado una amenaza existencial para Estados Unidos. “Bueno, vamos a trabajar con los demócratas para asegurarnos de que las cosas vayan bien para nuestro país. Es muy importante”, dijo durante la transmisión en directo de Politico en la noche electoral.
Trump intentó argumentar que los candidatos republicanos se habían condenado a sí mismos, en gran medida por no ser él. Pero no había forma de eludir la realidad. Lo dijo de un modo brutal como suele hacerlo.
En efecto, Trump intentaba escurrir el bulto con un post en Truth Social, eludiendo la responsabilidad por los resultados obtenidos por los candidatos republicanos.
“Yo no figuraba en las papeletas y, si hubiera figurado, ¡habríamos ganado POR MAYORÍA APLASTANTE! Gracias por su atención a este asunto”, publicó poco después de las 22:30.
Y AHORA…?
Ahora habrá que esperar ya que la derrota republicana en el Senado abre la puerta a un nuevo intento de destitución de Trump, tras las dos votaciones de censura que sufrió en su primer mandato (2017-2021). Trump aseguró que estaba dispuesto a convertirse en “Mr Veto” y bloquear las iniciativas legislativas de un Congreso opositor, lo que elevaría aún más la temperatura política del país.
Trump, que había logrado hace solo dos años con casi 80 millones de votos la presidencia de EE.UU., está viendo cómo su legado está siendo enterrado voto tras voto por todos los rincones del país.
La noche arrancó con un paseo demócrata por la Cámara de Representantes. Necesitaban arrebatar tres congresistas a los republicanos y no dejaron de ganar posiciones a medida que avanzaba la noche, hasta el punto de que las proyecciones de algunos medios, como la NBC, pronosticaban hasta 255 escaños de los 435.












