La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú le hará llegar una carta al papa León XIV para pedirle que acompañe el reclamo por la contaminación del río Uruguay y ayude a visibilizar un conflicto que lleva más de dos décadas. La presentación estará a cargo del asambleísta Nahuel Gieco, quien participará este lunes de un encuentro con representantes del mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina (UCA), por invitación del Vaticano.
En la carta, fechada el 6 de noviembre, los ambientalistas recuerdan que la lucha comenzó en 2003, cuando conocieron los proyectos para instalar plantas de producción de pasta de celulosa frente a las costas de Gualeguaychú.
«No somos una organización política ni respondemos a intereses económicos», aclaran. También recuerdan las grandes movilizaciones que protagonizaron en el puente internacional General San Martín. En abril de 2005, unas 40.000 personas se concentraron en el lugar y, en 2007, el llamado «Abrazo al río Uruguay» reunió a miles de manifestantes.
Uno de los principales reclamos está relacionado con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de abril de 2010, que resolvió la controversia entre Argentina y Uruguay por la instalación de la planta de Botnia, actualmente operada por UPM.
La Asamblea sostiene que esa resolución no se cumple plenamente y cuestiona que la producción de la planta de Fray Bentos haya pasado de un millón a 1,3 millones de toneladas anuales. Además, advierte sobre la intención de llevarla a 1,5 millones de toneladas.
«El fallo de La Haya se viene violando sistemáticamente», afirman en la carta. Por eso, solicitan que se respete la resolución judicial y se conozcan las conclusiones del Comité Científico de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), encargado del monitoreo ambiental.

Entre los pedidos dirigidos al Papa, también incluyen que Uruguay no autorice nuevos aumentos de producción de celulosa ni la instalación de otras industrias contaminantes sobre el río compartido.
En la misiva. los ambientalistas también mencionan también la degradación de los humedales, la deforestación, los agrotóxicos, los monocultivos y los emprendimientos inmobiliarios y mineros que afectan el ambiente.
En ese sentido, aclaran que no están en contra del desarrollo económico, pero plantean que debe ser compatible con el cuidado ambiental. «Buscamos un desarrollo sustentable, sostenible y redistributivo», expresan.
En el tramo final, la Asamblea le pide a León XIV que acompañe a las comunidades que defienden sus territorios y que ayude a visibilizar sus reclamos. La presentación se apoya también en los planteos ambientales de la encíclica Laudato si’, del papa Francisco, y en el mensaje de León XIV sobre el cuidado de la creación.
«No escribimos desde el resentimiento, sino desde la memoria, la responsabilidad y la esperanza», concluyen.












