La presencia de Ferreyra en el Concejo fue consecuencia de una convocatoria aprobada por unanimidad durante la sesión del jueves pasado, con el acompañamiento de los bloques del oficialismo, del PJ y de La Libertad Avanza. Según coincidieron fuentes legislativas consultadas por DIARIOJUNIO, se trata de un hecho sin antecedentes desde el retorno de la democracia para un funcionario de ese nivel.
El encuentro también tuvo otras particularidades además del horario elegido. Un decreto de Presidencia autorizó al personal del Concejo Deliberante a retirarse a las 12.30 para seguir el encuentro mundialista. Además, durante la reunión el edificio permaneció con acceso restringido: las puertas de ingreso estuvieron cerradas, el acceso al sector de las oficinas de los concejales permaneció bajo llave y tanto allí como en la escalera hacia el recinto hubo personal de seguridad.
Según reconstruyó DIARIOJUNIO a partir de los testimonios de las concejalas justicialistas Carolina Amiano y Claudia Villalba, el eje de la reunión giró sobre los criterios utilizados para decidir la no renovación de contratos.
La concejal del bloque justicialista Claudia Villalba calificó el encuentro como «atípico». «A las 12 se cerraron las puertas del edificio y Ferreyra llegó con siete personas de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana. Es inaudito, nunca visto. Es una persona que tiene que venir a responder, un simple funcionario político. No era el Papa ni alguien de la realeza», sostuvo.
Según relató la presidenta del bloque justicialista, Carolina Amiano, Ferreyra sostuvo que las recientes bajas no constituyen despidos sino la finalización de contratos temporarios. Además, aseguró que no fueron cerca de 100 las desvinculaciones sino 56 contratos que no fueron renovados al vencerse su plazo. También explicó que la decisión forma parte de una política permanente de la gestión y confirmó que cada seis meses se repetirá un proceso de revisión del personal.
Esa fue la principal definición política que, según coincidieron Amiano y Villalba, dejó el encuentro.
Cómo se definieron las bajas
Ante las consultas sobre los criterios utilizados, Ferreyra señaló que la selección respondió a inasistencias injustificadas, tareas que, según la evaluación del Ejecutivo, no resultaban necesarias y áreas con una dotación de personal superior a la requerida.
Consultado sobre si la Dirección de Recursos Humanos había elaborado informes técnicos para respaldar las decisiones, respondió que no eran necesarios porque los propios secretarios conocen el funcionamiento de sus áreas y confeccionaron los listados con los nombres de quienes finalmente quedaron afuera.
La explicación, sin embargo, generó cuestionamientos entre los concejales opositores, quienes insistieron en conocer si existieron evaluaciones objetivas previas que fundamentaran cada decisión.
Uno de los ejemplos planteados fue el de los centros de salud barriales que quedaron sin personal de enfermería. Según relató Villalba, al ser consultado por esa situación Ferreyra respondió que el Ejecutivo estaba evaluando algunos casos y que incluso podrían producirse reincorporaciones.
Para Villalba, esa respuesta dejó al descubierto que «no hubo un análisis categórico de las desvinculaciones. Una gestión que se dice eficiente para dejar afuera recursos humanos tendría que tener estudios y, evidentemente, a las claras quedó que no fue así».
Cruces por los números
Durante buena parte del encuentro la discusión se trasladó a la cantidad de empleados municipales.
Ferreyra afirmó que al inicio de la gestión existían 3.090 agentes, cifra que fue puesta en duda por los concejales de la oposición, quienes señalaron que nunca recibieron documentación que permita corroborarla.
El funcionario volvió a sostener que durante el último año de la administración anterior ingresaron cerca de 900 contratados, afirmación que ya había realizado públicamente en otras oportunidades.
Según Villalba, el funcionario «no llevó nada escrito» y buena parte de la exposición comenzó con referencias a la gestión anterior. «Le dijimos que no estábamos para la chicana, que la chicana estaba bien para la prensa, pero cara a cara queríamos saber la verdad», relató la concejala.
Desde el bloque justicialista rechazaron esa cifra y reclamaron que el Ejecutivo entregue la nómina completa que respalde esa afirmación.
«Hablar y decirlo es fácil para la prensa, pero nosotros queremos los números firmados. Si dicen que hubo 900 ingresos, que nos muestren la nómina», señaló Villalba al explicar el reclamo del bloque justicialista.
El pedido de informes
Otro de los reclamos estuvo vinculado con un pedido de informes presentado en enero de este año que aún no obtuvo respuesta.
Los concejales solicitaron conocer la cantidad de empleados de planta permanente, contratados con y sin aportes, mensualizados, monotributistas y funcionarios políticos, tanto al inicio de la gestión como en la actualidad, además del detalle de todas las altas y bajas producidas desde diciembre de 2023.
Amiano señaló que también solicitaron que vuelva a publicarse en el portal de Transparencia la situación de revista de cada agente municipal, información que —según señalaron— dejó de estar disponible durante la actual administración.
Ferreyra se comprometió a remitir esa documentación durante la próxima semana.
Los números de la gestión
Durante el encuentro, el secretario informó que actualmente el municipio cuenta con alrededor de 500 contratos con aportes y 1.781 trabajadores mensualizados.
Además, reconoció que desde el inicio de la gestión de Francisco Azcué se produjeron alrededor de 400 finalizaciones de contratos, aunque evitó calificarlas como despidos.
Según sus cálculos, la reducción de personal representa un ahorro cercano a 350 millones de pesos por año para las arcas municipales.
Sin preguntas del oficialismo
De acuerdo con el relato de las concejalas Carolina Amiano y Claudia Villalba, durante el encuentro los concejales del oficialismo y de La Libertad Avanza no formularon preguntas al funcionario.
En ese punto, Villalba señaló que durante toda la reunión «los concejales del oficialismo no hicieron una sola pregunta. Fueron a poner el cuerpo, nada más», afirmó.
La reunión se extendió durante poco más de una hora y concluyó pocos minutos después de las 13, cuando ya había comenzado el partido de la Selección Argentina. Para entonces, el funcionario ya había confirmado que la revisión del personal continuará cada seis meses.



2 comentarios
diego
este pibe no tiene idea de lo que dice, es un improvisado, que vuelva al banco nacion que atendiendo a la gente era bueno. ese cargo le queda grandisimo y encima con guardaespalda, quien paga los 15 guardaespalda que tiene? y encima NO PAGA AGUA Y TIENE CONEXION CLANDESTINA EN SU CASA DEL NEBEL
German
Que desastre de la gestión Cresto azcue. Esto de reducir personal. Es para meter gente solo con fines electorales. Porque así como se van, entra gente nueva. Nada de hablar de equipos de trabajo. Desarrollo, etc etc. Solo fines electorales. Casta.