Hasta el momento, se registraron al menos ocho casos vinculados al barco —tres confirmados y cinco sospechosos— y ya murieron tres pasajeros durante la travesía por el Atlántico. El buque permanece anclado cerca de Cabo Verde, frente a la costa occidental africana, mientras se define su ingreso a las Islas Canarias, en España.
La situación tomó relevancia global debido a que el crucero había partido desde Argentina, región donde circula la variante andina del hantavirus, especialmente en zonas de la Patagonia y sectores rurales de Sudamérica.
El Ministerio de Salud de Sudáfrica confirmó que análisis realizados por el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles detectaron la cepa andina en dos pacientes evacuados desde el barco hacia Johannesburgo.

Según un informe presentado al Parlamento sudafricano, esta variante es “la única conocida que puede transmitirse de persona a persona”, aunque aclararon que el contagio entre humanos sigue siendo poco frecuente y requiere contacto muy estrecho.
Entre los evacuados se encuentran un ciudadano británico de 69 años que permanece internado, una mujer neerlandesa que falleció tras la muerte de su esposo en el barco y otros tres pacientes trasladados posteriormente a Países Bajos para recibir atención médica.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que un ciudadano suizo que viajó en el crucero se encuentra internado en Zúrich bajo tratamiento por hantavirus.

La OMS indicó que el riesgo para la población general continúa siendo “bajo”, aunque ya se activaron protocolos internacionales de seguimiento epidemiológico y rastreo de contactos.
Actualmente unas 150 personas continúan a bordo del MV Hondius bajo estrictas medidas sanitarias.
El gobierno español autorizó inicialmente el arribo del barco a las Islas Canarias, aunque la decisión provocó fuerte rechazo de las autoridades regionales. El presidente canario, Fernando Clavijo, cuestionó públicamente la falta de información y aseguró: “No puedo permitir que entre en Canarias”.
Desde la empresa operadora, Oceanwide Expeditions, sostuvieron que España “tiene la obligación moral y legal de ayudar” y explicaron que Canarias es el punto más cercano con capacidad sanitaria para recibir a los pasajeros y la tripulación.

El hantavirus es una enfermedad viral transmitida habitualmente por roedores infectados, mediante contacto con saliva, orina o heces. Sin embargo, la variante andina detectada en este brote representa una excepción epidemiológica por su capacidad de contagio entre personas.
Argentina ha registrado históricamente casos de esta cepa, principalmente en la Patagonia, donde en distintos brotes se documentó transmisión interpersonal, una característica extremadamente rara a nivel mundial.

