Durante un alegato de más de dos horas, la representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que ambos participaron de operativos represivos realizados entre 1977 y 1978 en Concepción del Uruguay, que incluyeron allanamientos ilegales, secuestros, torturas y persecución política. “Una pena más exigua sería banalizar los crímenes de masa que han sucedido en nuestro país”, afirmó Minatta al reclamar condenas de cumplimiento efectivo y en cárcel común.
Los imputados integraban el Escuadrón 6 de Gendarmería Nacional de esa ciudad. Caserotto se desempeñaba como jefe del Grupo de Inteligencia, mientras que Gómez del Junco estaba a cargo del área de Logística y Finanzas.
La noche del cumpleaños
El principal hecho ventilado en el juicio ocurrió el 14 de mayo de 1977, cuando efectivos de Gendarmería y del Ejército irrumpieron violentamente en la vivienda de la familia Montesino, donde se celebraba el cumpleaños de Mirta Bochatay y participaban militantes del Partido Comunista.
Según describió la fiscal, los represores apagaron el asado con bebidas de la mesa y detuvieron a Roberto Montesino, Carlos Stur, Juan Bautista Echeverría, Eladio Bochatay, Raúl y Jorge Impini, Raúl Jáuregui, Rodolfo Saldarrelli, Mirta Bochatay y Berta Muñoz.
Las víctimas fueron trasladadas al Escuadrón 6 y luego a la Unidad Penal N°4, donde sufrieron golpes, amenazas, simulacros de fusilamiento y torturas físicas y psicológicas.
Minatta hizo especial hincapié en la situación de Gabriela y Daniel Montesino, hijos de Berta Muñoz, quienes tenían apenas 4 y 7 años. Permanecieron encerrados en la vivienda durante días y, según recordó la fiscal, una de las niñas fue amenazada con un arma mientras lloraba. “Las prácticas represivas perpetradas sobre las infancias fueron igualmente aterrorizantes”, sostuvo.
Torturas en Banco Pelay
El alegato también abordó otro operativo realizado en enero de 1978 en el balneario Banco Pelay, donde fueron secuestrados Carlos Stur y Juan Echeverría. De acuerdo con la acusación, ambos fueron llevados a una vivienda clandestina y sometidos a brutales tormentos.
La fiscal afirmó que Stur identificó a Gómez del Junco aplicando picana eléctrica durante las sesiones de tortura.
Pedido de señalización como sitio de memoria
Además de las condenas, Minatta solicitó que el Escuadrón 6 de Gendarmería, la Unidad Penal N°4, una vivienda utilizada durante los secuestros y el balneario Banco Pelay sean señalizados como sitios de memoria del terrorismo de Estado.
También pidió que se investiguen otros hechos mencionados durante el debate oral y remarcó la persecución sufrida por militantes comunistas en Entre Ríos durante la dictadura.
“Los testimonios de las víctimas ocupan un lugar de privilegio porque son quienes estuvieron dentro del terror y sobrevivieron para contarlo”, concluyó la fiscal.
Fuente: fiscales.com


