Al inicio de la sesión, en el tramo de los homenajes, Fuscado manifestó que el martes pasado miles de argentinos salieron a las calles en defensa de la universidad pública. “La educación nunca puede ser vista como un gasto, sino como una inversión para el presente y el futuro de nuestro país”, dijo.
“La educación es uno de los pilares del Estado y la herramienta más poderosa para transformar realidades. No puede jamás ser vista como un privilegio. Por eso, como militante radical, considero que hay algo que no podemos dejar de defender: la educación pública”.
Más adelante, Fuscado mencionó que la universidad pública debe ser abierta, gratuita y de calidad, con salarios dignos para docentes, sin recortes presupuestarios. “No importa el color político que gobierne, no importa si es este gobierno, el que se fue o el que venga. Porque es ahí donde se forman los profesionales para el futuro de nuestro país”, sostuvo. “Defender la educación pública en todos sus niveles es defender las oportunidades y el futuro para todos”.
La exposición de Fuscado fue acompañada por la oposición. Carolina Amiano, la presidenta del bloque del PJ, destacó que las manifestaciones que se realizaron a lo largo y a lo ancho del país fueron para reclamar por una ley que fue votada por los legisladores, fue vetada, pero luego ratificada en el Congreso. “Pero hoy el presidente Milei no quiere cumplir”.
“Cuando se desfinancia a la universidad, no se incumple solamente con fondos que no se giran. Se recortan oportunidades a estudiantes que no llegan a pagar apuntes, alquileres; se les recortan herramientas; docentes e investigadores no pueden sostener sus cátedras. Se recorta el futuro de un país”, acotó la concejal peronista.
“No podemos naturalizar las universidades desfinanciadas, edificios deteriorados, becas insuficientes. Son $ 35.000 una beca Progresar y la verdad es que quedó muy atrasada. Salarios de docentes de $ 250.000, que son insuficientes. Los docentes hoy están buscando un segundo trabajo a través de Uber o alguna otra plataforma para complementar sus salarios. Es muy triste”, añadió Amiano.
Por su parte, Pessolani Bechet salió a tratar de explicar que el desfinanciamiento explícito de las universidades, en realidad, es la exigencia de “que cada peso llegue a donde tiene que llegar”. A su vez, mencionó que hay “un debate falso” entre “quienes quieren y quienes no quieren” a las universidades públicas. “Esto no es así”, acotó. “No es universidades sí o no, sino responsabilidad presupuestaria”.
“La universidad forma profesionales, genera oportunidades y puede ser una herramienta de movilidad social ascendente”. Pero, a renglón seguido, mencionó que no puede estar por fuera de los controles, de las auditorías y de la responsabilidad presupuestaria.
Más adelante, la concejal libertaria explicó que los recortes constantes se deben a que “no puede haber políticas públicas serias si no se sabe cuánto cuestan, cómo se financian y qué resultados producen”. Sin tomar nota de la gente que salió en forma masiva a las calles, la edil de LLA repite los mismos argumentos que se reiteran desde el gobierno para sostener el ajuste interminable. Dijo que “no se puede votar una ley que crea gasto como si la plata apareciera por arte de magia”, remarcó.
Pero Fuscado sostuvo que no estaba en contra de las auditorías. “Me parece que son necesarias”. No obstante, dijo que “una cosa no tiene que ver con la otra y lo que sucede es que se están desfinanciando las universidades, y no desde ahora sino desde hace muchos gobiernos atrás”. “No apunto específicamente a este gobierno de Milei hoy”, remarcó, como queriendo no enfatizar lo que dijo. “Pero no podemos desconocer que hay un ataque sistemático a las universidades. Se lo puede disfrazar de las formas que quieran, pero el ataque está”, dijo.
“La concejal Pessolani nombró a las universidades como un gasto. Desde ese punto de vista, las universidades públicas no pueden ser un gasto, sino una herramienta de movilidad social ascendente”, explicó. “Como lo dijo la concejal Amiano, en una universidad estudian el hijo de un abogado, de un contador, de un ingeniero y el hijo del obrero de cualquier barrio”.
Citando estadísticas al azar, como, por ejemplo, que el 40 % de los estudiantes no aprobó una sola materia en 2023, Pessolani Bechet replicó que lo que se buscaba era que hubiese “mayor eficiencia” en el gasto de las casas de estudio. Amiano volvió a explicarle a la concejal libertaria la diferencia de significado entre las palabras “auditorías” —que ya se realizan y están en manos del Congreso— y “desfinanciamiento”. “Recortar recursos a las universidades significa menos docentes y menos posibilidades para nuestros estudiantes de formarse”.
¿Las expresiones de la concejal radical tienen raigambre dentro de todo el bloque? No hubo una sola mención de parte del concejal Felipe Sastre (PRO) al debate, ya que pidió la palabra para hacer mención a un tema completamente ajeno a lo que se discutía: una visita del Ejecutivo y parte del Concejo a la Cámara Italiana de Comercio de la ciudad de Rosario.
El debate dejó una señal política que hasta ahora no había aparecido con claridad en el Concejo Deliberante: por primera vez, una concejal radical tomó distancia pública del ajuste disfrazado bajo el eufemismo de “eficiencia”. Falta saber si se trató de una postura aislada o el inicio de una incomodidad con el rumbo del gobierno nacional dentro del oficialismo local.


1 comentario
Leticia
Bueno. Esperemos que a la hora de los votos, no se acomoden para donde más les convengan y voten cualquier cosa!!! ¡¡¡Veremos!!! La UCR, ya no da confianza, lamentablemente…