La finalización del convenio entre PAMI y el Sanatorio Concordia quedó confirmada para el próximo 1° de septiembre. La institución privada difundió este jueves su posición sobre el conflicto y cuestionó el modo en que el organismo comunicó la situación a los servicios de emergencias de la ciudad.
A través de un comunicado difundido ayer, PAMI informó que, a partir del 1° de septiembre, el Sanatorio Concordia cesará su convenio con el Instituto y que aproximadamente 15.000 afiliados de la localidad quedarán transitoriamente sin cápita asignada para internación.
En ese marco, el organismo aclaró que esto no significa que los afiliados queden sin atención ni cobertura sanitaria e indicó que, ante la necesidad de traslado para valoración por guardia, deberán utilizarse, según la complejidad de cada caso, los hospitales Masvernat y Felipe Heras.
Más de diez meses de reclamos
Esta mañana, el Sanatorio Concordia salió a responder el comunicado de PAMI y explicó que la decisión es consecuencia de un conflicto que, según sostuvo, lleva más de diez meses y que estuvo marcado por continuos reclamos de actualización de los aranceles.
El establecimiento afirmó que los valores abonados por PAMI acumulan un atraso del 130% y que esa diferencia genera un déficit operativo mensual que hace inviable mantener la prestación bajo las condiciones actuales.
Durante ese período, aseguró, realizó reclamos mediante cartas documento, reuniones, restricciones y medidas de fuerza, sin recibir “una sola propuesta viable acorde a la problemática actual”.
Ante la falta de respuestas y luego de considerar agotadas las instancias de diálogo, el Sanatorio señaló que el 26 de junio comunicó mediante carta documento la rescisión del convenio “por exclusiva culpa del Instituto”, con fecha de finalización establecida para el 1° de septiembre.
Según la institución, PAMI ejecutó administrativamente esa rescisión en su Sistema Interactivo de Información (SII) el 26 de agosto. El Sanatorio afirmó además que ese día constató que el convenio figuraba con fecha de finalización el 1° de septiembre, aunque aseguró que hasta ese momento no había recibido una notificación fehaciente.

Una audiencia con PAMI Central que fue suspendida
El establecimiento también cuestionó las gestiones realizadas para intentar evitar la ruptura. Según relató, mantuvo reuniones a nivel local y logró una audiencia con autoridades de PAMI Central en Buenos Aires para el 6 de agosto.
El encuentro fue suspendido 24 horas antes y, según aseguró la institución, nunca volvió a ser reprogramado ni hubo nuevas comunicaciones.
Desde el Sanatorio señalaron que entienden que la suspensión pudo estar vinculada con la renuncia de funcionarios de la conducción nacional de PAMI, aunque remarcaron que desde entonces no tuvieron una nueva instancia de diálogo.
“Consideramos que no tuvimos ni el espacio ni los interlocutores válidos por parte del Instituto para al menos debatir o buscar soluciones”, sostuvo el equipo directivo.
En la misma línea, cuestionó el funcionamiento centralizado del organismo y afirmó que esa estructura deja al interior del país “en una completa desventaja”, al considerar que las oficinas locales carecen de capacidad resolutiva y de decisión suficiente para abordar situaciones de este tipo.
Duras críticas al funcionamiento de la red PAMI
En su comunicado, la institución también realizó un fuerte cuestionamiento al funcionamiento de la red de prestaciones del Instituto.
Mencionó desdoblamientos y demoras en los pagos, dificultades en la entrega de prótesis y marcapasos para pacientes internados, demoras en medicamentos oncológicos y tratamientos de quimioterapia, problemas con autorizaciones de prestaciones quirúrgicas y topes en prácticas de estudios diagnósticos.
También enumeró dificultades vinculadas con farmacias, ópticas, oxígeno, sillas de ruedas y pañales.
Según el Sanatorio, estos inconvenientes generaron demoras innecesarias en las altas y tratamientos de pacientes por falta de respuestas en tiempo y forma.
Advierten por el impacto en los hospitales públicos
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido al impacto que tendrá la salida del establecimiento de la red de PAMI sobre el sistema público de salud de Concordia.
La institución sostuvo que el deterioro que, según su diagnóstico, atraviesa la red de prestaciones del organismo será trasladado desde el 1° de septiembre a los hospitales públicos de la ciudad.
“Este deterioro a partir del 1/9/26 será transferido al sistema público de Concordia, el cual normalmente se encuentra sobrecargado, y en unos días con total seguridad colapsado”, advirtió.
La advertencia del Sanatorio se produce luego de que PAMI comunicara a los servicios de emergencias que el Hospital Masvernat será destinado prioritariamente a patologías quirúrgicas, traumatológicas y de alta complejidad, mientras que el Hospital Felipe Heras atenderá patologías de mediana y baja complejidad dentro de sus posibilidades.
PAMI pidió además evitar la derivación sistemática de todos los afiliados al Masvernat y orientar a cada paciente según la complejidad requerida. En caso de no existir camas o capacidad adecuada, la Jefatura de Departamento Médico de la UGL podrá intervenir para coordinar una derivación hacia otro prestador de la red, dentro o fuera de Concordia.

Qué pasará con los afiliados desde el 1° de septiembre
El Sanatorio detalló las condiciones de atención que regirán a partir de la finalización del convenio.
Los afiliados de PAMI serán atendidos hasta el 31 de agosto inclusive. Desde el 1° de septiembre no se recibirán nuevos ingresos de esa obra social.
En el caso de los pacientes que permanezcan internados al momento de la finalización del convenio, la institución aseguró que garantizará la continuidad de la atención mientras se evalúa cada situación y se coordina con PAMI la derivación y continuidad de cuidados en el prestador que el organismo determine.
Respecto de los pacientes oncológicos que realizan tratamientos semanales de quimioterapia, pidió que retiren su medicación oncológica antes del 1° de septiembre para coordinar con PAMI dónde continuará el tratamiento.
Además, comunicó que desde esa fecha quedarán suspendidas todas las cirugías programadas para afiliados de PAMI, incluidas las oncológicas.
La institución sostuvo que la reasignación de prestadores y la garantía de continuidad asistencial de los aproximadamente 15.000 afiliados corresponden a la UGL local de PAMI. Para consultas, indicó que los afiliados pueden comunicarse al 138 o dirigirse a la oficina local.
El resto de las prestaciones continuará con normalidad. El Sanatorio aseguró que seguirá atendiendo a pacientes particulares, otras obras sociales y empresas de medicina prepaga.
“El principal damnificado es el afiliado”
En el tramo final del comunicado, las autoridades del establecimiento lamentaron que, después de décadas ininterrumpidas como prestadores de PAMI, el conflicto haya llegado a este punto.
Sostuvieron que la situación “no beneficia a ninguna de las partes” y afirmaron que “el principal damnificado es el afiliado”.
La institución aseguró que su objetivo fue mantener un convenio con valores aceptables, pagos en tiempo y forma y condiciones que permitieran contar con previsibilidad para la gestión institucional, además de preservar las fuentes laborales.
“Solo hemos intentado luchar, con justa y objetiva razón, por tener un convenio vigente con valores aceptables, con pagos en tiempo y forma que generen la mínima previsibilidad para la gestión institucional”, señalaron.
Finalmente, el Sanatorio manifestó que continúa abierto al diálogo y convocó a una conferencia de prensa para este viernes a las 18 en el salón de la Asociación Médica de Concordia, con ingreso por calle Entre Ríos 349.
Las autoridades anticiparon que allí brindarán mayores precisiones sobre el conflicto, la situación contractual con PAMI y el escenario que se abrirá para los afiliados desde el próximo 1° de septiembre.
El comunicado de PAMI y la reunión de este jueves
La respuesta del Sanatorio se conoció luego del comunicado que PAMI envió ayer a los servicios de emergencias médicas de Concordia, en el que informó que desde el 1° de septiembre el establecimiento dejará de prestar servicios de internación a sus afiliados. El organismo señaló que unos 15.000 beneficiarios quedarán transitoriamente sin cápita asignada y aclaró que esto no implica que queden sin atención ni cobertura.
En ese mismo mensaje, PAMI indicó que los afiliados deberán ser derivados, de acuerdo con la complejidad de cada caso, al Hospital Masvernat o al Hospital Felipe Heras, y pidió evitar la derivación sistemática al primero.

