El sistema público de salud de Concordia enfrenta cada vez mayor presión mientras una de las medidas planteadas para aliviar la situación de sus trabajadores permanece dando vueltas en los pasillos de la burocracia municipal y sin tratamiento en el Concejo Deliberante. El proyecto que propone crear un boleto gratuito para el personal sanitario fue presentado hace casi dos meses por la CTA Concordia y todavía no ha podido tener tratamiento en el recinto.
El proyecto que reunió más de 700 firmas de trabajadores de la salud fue presentado en el Concejo Deliberante, posteriormente fue enviado al Ejecutivo municipal para que las áreas correspondientes analicen la propuesta y emitan su opinión. Sin novedades hasta el momento.
En el medio, el costo de llegar al trabajo volvió a aumentar. Desde este martes, la tarifa plana del colectivo urbano cuesta $1.930. Para un trabajador que utiliza dos colectivos diarios durante 22 días laborales, el gasto mensual llega a $84.920. Si necesita cuatro viajes por día, la cifra asciende a $169.840. El servicio nocturno, además, cuesta $2.702.
Pero el problema del costo del boleto es una arista más en un mapa más complejo, porque al mismo tiempo que aumenta el costo de trasladarse, el sistema sanitario público debe absorber una demanda creciente.
En Concordia, desde el 1° de septiembre dejó de funcionar el convenio entre el Sanatorio Concordia y PAMI. La institución había informado que unos 15.000 afiliados tenían allí su cápita y había advertido que el traslado de esa demanda podía impactar sobre un sistema público que ya consideraba sobrecargado.
A esto se suma que informes recientes dan cuenta que en lo que va del año en la provincia se perdieron unos 12 mil puestos de trabajos formales y de esa cifra un 30 por ciento corresponde a fuentes laborales de Concordia. La pérdida de cobertura de obras sociales y empresas de medicina prepaga por parte de trabajadores que ya no pueden sostener esos servicios también es un corrimiento de pacientes hacia hospitales y centros de salud públicos.
La combinación de estos factores anuncia una situación cada vez más exigente y compleja para la salud pública de Concordia, con buena parte de sus trabajadores debajo de la línea de la pobreza y para quienes llegar hasta el lugar de trabajo cuesta cada vez más.
En julio pasado, en diálogo con DIARIOJUNIO, el secretario general de la CTA Concordia, enfermero del Hospital Delicia Concepción Masvernat y delegado de ATE, Julio López, sostuvo que el deterioro salarial y el aumento del costo de vida colocaron a muchos trabajadores de la salud en una situación límite.
«El personal de salud es un sector muy castigado hoy en día. No llega a fin de mes a cubrir las necesidades, está endeudado y hace bastante tiempo que no recibe aumentos salariales. A eso se suma la gran demanda que está teniendo la salud pública porque mucha gente ya no puede sostener la atención privada», afirmó.
También contó que «existen trabajadores que perciben alrededor de $500.000 de bolsillo, mientras que otros, luego de los descuentos por créditos y otras obligaciones, llegan a cobrar menos de $200.000. La gente se está endeudando para comer. No es para comprarse un auto o una casa; está pagando la comida en cuotas», resumió.
El boleto sanitario fue presentado precisamente para atender ese último problema, pero casi dos meses después, el proyecto que reunió más de 700 firmas de trabajadores de la salud sigue durmiendo en comisión, mientras el boleto urbano ya volvió a aumentar y la presión sobre el sistema público continúa creciendo.


