En agosto de 2025, se anunció un nuevo sistema de subsidios al transporte público sobre el boleto estudiantil gratuito. El anuncio implicó un cambio significativo en la gestión de los recursos públicos para el transporte. Esta nueva modalidad, fruto de un acuerdo entre el Ejecutivo provincial y los municipios, dejaría de financiar los recorridos por kilómetros para subsidiar directamente por pasajero comprobable. Los municipios serían, desde ese momento, los responsables de cubrir las gratuidades para estudiantes y docentes. Para su implementación, se firmaron convenios entre la provincia y cada localidad.
“Queremos saber si se les está abonando. El Ejecutivo se había comprometido con las empresas que era el 50 % del boleto estudiantil, tanto primario como secundario. Queremos saber si se abonó eso”, mencionó la edil. En ese caso, el pedido de informes requiere los montos abonados, las fechas de pago, la discriminación de los pagos, en qué conceptos, mes a mes. En caso negativo, que se detallen las razones del incumplimiento, qué deudas hay con las empresas, de qué fecha a qué fecha y si hay un compromiso de pago. Además, cuál es el monto total que se debería abonar.
La semana pasada, Daniel La Palma, integrante de la Cámara de Transporte Urbano de Pasajeros, expresó que estaban previendo reunirse con el Ejecutivo para analizar una extensión de dos minutos entre los colectivos que cruzan por las paradas. En ese caso, dijo que sería una prueba piloto para ver cómo responde el pasaje. Si funciona, se seguirá aplicando y, si ven que no es positiva, se eliminará y se analizarán otras variantes.
La razón es el incremento del precio del gasoil. Cuando se estableció el último aumento del pasaje, que llevó el boleto único a $ 1.620, la cartelera de la estación de servicio de YPF marcaba $ 1.786 para el precio del litro de gasoil. Hoy, el litro del combustible que usan los colectivos vale $ 2.255. Hay una diferencia de $ 500 que dificulta a las líneas seguir prestando el servicio normalmente.
La Palma dijo la semana pasada que no pueden extender la pausa a más de 20 minutos porque sería la “muerte” del servicio, ya que los pasajeros no esperan tanto tiempo, salvo que se introduzcan aplicaciones que le informen al pasajero por dónde viene el colectivo en tiempo real. Sostuvo que la Línea 4 ya tiene una aplicación, pero las restantes no tienen recursos como para desarrollarlas aún.
Años atrás, durante la segunda intendencia de Gustavo Bordet, el entonces concejal Miguel Guitar presentó un proyecto para instalar GPS en los colectivos. Incluso, esa iniciativa llegó a plasmarse más adelante, en la primera gestión de Enrique Cresto, en forma parcial. En 2017 se realizó una reunión entre la Central de Tránsito, la Secretaría de Gobierno y representantes de los transportistas, en la que se analizó la implementación de GPS a las líneas de colectivo urbano. Al respecto, Marcos Wdowiak, el entonces coordinador legal de la Secretaría de Gobierno, señalaba que “estamos en etapa de pruebas, ya hay varias unidades que tienen instalados los equipos y, en las próximas semanas, se estaría presentando y poniendo en marcha el sistema”.
A partir de la instalación del sistema de GPS, “la empresa podrá realizar un control del recorrido de cada unidad, la Municipalidad va a contar con información precisa sobre si se están cumpliendo con las exigencias de las licitaciones en cuanto a horarios y recorridos, y, a la vez, estamos evaluando la posibilidad de que el usuario pueda, a través de una aplicación gratuita en el celular, saber exactamente cuánto falta para que el colectivo llegue a su parada”, explicaba Wdowiak. Pero, finalmente, el proyecto quedó en la nada.
Este mediodía, Villalba dijo que la Dirección de Informática del municipio tiene la capacidad de desarrollar una app con esas características. “En esta época, con la interconectividad que existe, que todo el mundo anda con celular, es esencial”, dijo. De hecho, Informática se está encargando de la nueva aplicación del Estacionamiento Medido, aunque ya debería haber comenzado a funcionar hace tiempo. Villalba sostuvo que sería muy útil para las jornadas lluviosas, como la de hoy. “Le garantizaría a la persona salir con el tiempo justo para tomar el colectivo y no estar tanto tiempo en la parada un día de lluvia como hoy. En una parada de colectivos, a veces tenés un resguardo y, a veces, no tenés nada”, mencionó.
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