Es solo una fotografía publicada en Facebook el 6 de julio de 2015 en la que Germán Flores posa sonriente desde el interior de un helicóptero mientras sobrevuela el autódromo de la ciudad.
Hoy, esa imagen adquiere un interés diferente a partir de la audiencia realizada el miércoles pasado en los Tribunales de Concordia, donde el fiscal José Arias explicó por qué ordenó las requisas personales y el secuestro de los teléfonos celulares de Norberto Germán Flores y de su hijo, Germán Ezequiel Flores, en el marco de la investigación por el presunto enriquecimiento ilícito del exgobernador Gustavo Bordet.
Lo que hace once años parecía una publicación más en una red social, hoy reúne en una misma escena a dos personas que aparecen mencionadas en la investigación judicial: Germán Flores y el empresario Salvador Carubia.
La fotografía no habría sido tomada desde una aeronave privada. Por las características visibles de la cabina, la configuración de las puertas, la ventanilla lateral con panel deslizante y otros detalles técnicos, la imagen correspondería al Bell 429 matrícula LQ-CZZ, uno de los helicópteros operados por la Sección Aviación de la Policía de Entre Ríos.
En el fondo también puede identificarse con claridad el Autódromo Ciudad de Concordia.
Cuando fue tomada la fotografía, Gustavo Bordet todavía era intendente de Concordia y se encontraba transitando el proceso electoral que meses más tarde lo llevaría a la Gobernación de Entre Ríos. Germán Flores (Padre) integraba su círculo de mayor confianza y lo acompañaba en la gestión municipal. Posteriormente continuó trabajando junto a él cuando Bordet asumió como gobernador.
La publicación contiene además un detalle no menor: entre los comentarios aparece Salvador Carubia.
«Te dije ese día que de alguna forma íbamos a subir jaja», escribió el empresario.
Flores respondió:
«Jaja cómo la careteamos».


Los dos helicópteros pertenecen a la Sección Aviación de la Policía de Entre Ríos. El análisis de la cabina y de la configuración de la aeronave permite identificar que la fotografía publicada por Germán Flores correspondería al Bell 429 (LQ-CZZ), visible en la imagen inferior, desde el cual desciende el exgobernador Gustavo Bordet. En la imagen superior, se observa al exgobernador Sergio Urribarri descendiendo de un Bell 427 (LQ-BII).
Once años después, tanto Flores como Carubia volvieron a aparecer juntos, esta vez en un mismo expediente judicial.
Durante la audiencia del miércoles, Jorge Romero, el abogado defensor de Bordet cuestionó las requisas personales ordenadas por la Fiscalía sobre integrantes de la familia Flores.
Fue entonces cuando el fiscal José Arias expuso públicamente los motivos que llevaron a avanzar sobre ellos.
Según explicó ante el juez Aníbal Lafourcade, Germán Ezequiel Flores se desempeña como gerente de una de las pinturerías pertenecientes al empresario Salvador Carubia.
Su padre, Norberto Germán Flores, continúa trabajando en la Cámara de Diputados de Entre Ríos bajo la órbita de la diputada provincial Mariel Ávila, esposa de Bordet.
Arias recordó además que Flores había sido incorporado a planta permanente de la Legislatura durante los últimos meses de la gestión del exgobernador, una designación que posteriormente fue dejada sin efecto por la administración actual. Sin embargo, luego volvió a ser contratado por la Cámara de Diputados, otra vez por Mariel Ávila, la esposa del ex gobernador y actual diputado nacional.

De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, la Justicia secuestró los teléfonos celulares tanto del padre como del hijo, aunque ninguno de los dos habría facilitado las claves de acceso para permitir las pericias.
El empresario bajo sospecha
La presencia de Salvador Carubia en aquella vieja publicación de Facebook no es poco.
El empresario concordiense se convirtió en uno de los principales ejes de la investigación que lleva adelante el fiscal Arias.
Semanas atrás fueron allanados su domicilio y distintos locales comerciales vinculados a su firma Gruppa 3, las sucursales de la pinturerías Colorshop.

Flores: «Gracias Colorshop Concordia, un millón de colores…»
La Fiscalía intenta determinar si Carubia actuó como presunto testaferro de Gustavo Bordet o si existieron mecanismos destinados a ocultar patrimonio mediante terceros.
Entre las líneas investigativas aparecen facturas correspondientes a mobiliario de alta gama que habrían sido abonadas por Carubia y por la firma Gruppa 3 SRL pero instaladas posteriormente en propiedades del exgobernador; las contrataciones obtenidas por esa empresa con la Corporación para el Desarrollo de Salto Grande (CODESAL); y la compra de un terreno perteneciente a Bordet en el cuestionado loteo Mena-Beckman, procesados en la causa «contratos truchos» en la legislatura entrerriana (La pareja está acusada del reclutamiento directo de los falsos contratistas, el cobro masivo de los dineros públicos y el manejo contable de las sumas desviadas bajo registros paralelos).
La propia cronología de la conformación de las empresas de Carubia también llamó la atención del fiscal:
Gruppa 3 SRL fue creada apenas dos meses después de que Bordet asumiera como gobernador y, al día siguiente, Carubia constituyó otra sociedad comercial —Grupo Marcar SRL— junto al arquitecto Guillermo Daniel Marcone, dirigente del MID y aliado político del actual gobernador Rogelio Frigerio. Esta segunda sociedad por ahora parece estar fuera del radar del fiscal Arias.
Mucho antes de los allanamientos
La fotografía permite retroceder hasta julio de 2015, varios meses antes de que Gustavo Bordet asumiera la Gobernación. En ese momento era intendente de Concordia y transitaba el proceso electoral que meses más tarde lo llevaría al gobierno provincial. La imagen documenta un vínculo entre Germán Flores y Salvador Carubia que hoy adquiere interés periodístico porque ambos aparecen, de distintas maneras, vinculados a la investigación judicial por el presunto enriquecimiento ilícito del exgobernador.
No constituye, por sí misma, una prueba de irregularidad ni acredita el motivo del vuelo realizado en el posible helicóptero oficial.
Sin embargo, muestra que Germán Flores y Salvador Carubia compartían un vínculo de confianza desde antes de que Bordet llegara a la Gobernación, bastante antes de que el empresario comenzara a aparecer asociado a contrataciones estatales y mucho antes de que ambos quedaran alcanzados por medidas ordenadas en la investigación judicial.
Once años después, una fotografía que parecía destinada al álbum personal de un colaborador político se convierte en un elemento de contexto para reconstruir relaciones personales que pueden servir a la Fiscalía en su busqueda por determinar si existieron mecanismos de ocultamiento patrimonial alrededor del exgobernador Gustavo Bordet.
Fe de erratas (2 de agosto de 2026): Una versión anterior de este artículo contenía un error cronológico al señalar que la fotografía había sido tomada cuando Gustavo Bordet ya era gobernador de Entre Ríos. En realidad, la imagen fue publicada el 6 de julio de 2015, cuando Bordet aún era intendente de Concordia y transitaba el proceso electoral que meses después lo llevaría a la Gobernación, cargo que asumió el 11 de diciembre de 2015. Esta corrección no modifica el resto de la información publicada ni los hechos vinculados a la investigación judicial referidos en la nota.
Fuentes: La reconstrucción de la audiencia judicial se basa en la cobertura realizada por El Entre Ríos. La identificación preliminar de la aeronave fue realizada a partir del análisis comparativo de imágenes públicas y registros fotográficos. El resto de la investigación fue elaborada por Diario Junio.


4 comentarios
Lopecito
Despues se lee en los cometarios de este diario .. «Aprendan a votar libertarios» … mamita lo que han votado uds, Mariel diputada, son increibles
CAM
Mírenlo al «Pocho» Flores: pasó de ser un pobre tipo que mendigaba changas a diestra y siniestra antes de que asuma Bordet, a ser millonario después de conocer a la Mariel y de ser su «RECONTRA INTIMO SECRETARIO PRIVADISISISISIMO».
Y lo más cómico es que lo sabian todos en la gobernación.
Juan
Lo que estaban mirando no era el autódromo sino las 500 hectáreas que Carubia cortaría el pasto en el perilago de Salto Grande, Bordet lo eyectó a Mazurier para ubicarlo a Carubia que realizó ese trabajo, aunque en lugar de las 500 hectáreas contratadas, resulta que no eran más de 250.
Germán R.
Arias afirmó que «…pero resulta que hay exhortos a Uruguay en trámite, hay análisis en la UIF en trámite, análisis de los patrimonios de diversas personas, y también surgió todo esto de Carubia y Gruppa SRL, que es lo que no está en blanco. No se puede en esta etapa imputarle la propiedad de la pinturería, pero no podemos dejar de investigar esa línea»
Debería abrir la linea investigativa con los hechos nuevos de las empresas de Marcone y Carubia. O la orden de Paraná es cortar la cadena cuando aparece el MID?