Capodoglio sostuvo que muchos docentes, más allá de la vocación, la identificación y la convicción con que dan clases y transmitir sus conocimientos en la casa de estudios, “tiene que pagar alquiler, tiene que vivir”. “Un profesor que ingresa con un cargo de JTP (Jefe de Trabajos Prácticos) con dedicación simple, que es lo que más abunda en la universidad, hoy cobra $ 230.000 o $ 240.000. Es muy complejo”, remarcó.
El decano dijo que los profesores se terminan yendo por esa situación o deben tener otros empleos en forma simultánea, lo que les saca tiempo para investigar, para adquirir conocimientos o brindar soluciones a las empresas regionales. “No quiero poner la carga de la culpa en docentes”, mencionó.
Dos obras paralizadas en Gualeguaychú y Villaguay
Ayer el gobierno nacional recortó otros $ 100.000 millones destinados a transferencias a universidades, Ciencia y Educación. Capodoglio mencionó que es notable esa poda. “Uno de los argumentos que aducen para no poner en práctica la ley de financiamiento universitario tiene que ver con que, en teoría, no se dijo de donde iban a salir los fondos y que el poder Ejecutivo no tenía capacidad discrecional para asignar otras partidas”.
“Sin embargo, ayer nos despertamos con la noticia de que recortaban partidas no solo de las universidades. Discontinuaron el tratamiento de gente con cáncer, con enfermedades tipo HIV. No tiene lógica; el nivel de crueldad es tremendo. Venían a combatir la casta y la casta resulta que eran las universidades y la gente que tiene este tipo de enfermedades”, explicó el decano.
Capodoglio explicó que la UNER se ve afectada directamente por ese recorte. “Son dos obras publicas que el gobierno nos había autorizado a poner en marcha con bombos y platillos luego de que las había suspendido”. Una de ellas es el hospital de Veterinaria en Gualeguaychú que depende de la Facultad de Bromatología. La otra es un pabellón de aulas en Villaguay de la Facultad de Ciencias de la Salud. “Esas obras son deudas, certificados no pagos, que el gobierno no les pagó a las empresas y ahora apareció esta decisión administrativa de discontinuarlas”, remarco. El decano dijo que la UNER queda en el medio de una situación de incumplimiento cuando la función que le corresponde la llevó adelante.
Por último, Capodoglio dijo que no sabía cómo iba a continuar la situación pero, sostuvo, dijo que quisiera que el gobierno nacional tome nota y reflexione. “Viendo fotos y mensajes de texto de otros compañeros que están en otros lugares, vi la manifestación en Buenos Aires y está siendo tremendamente contundente, en Córdoba, en Rosario”. Esa movilización masiva es una muestra de que la sociedad está en la vereda opuesta de un gobierno que no quiere invertir en universidades, ni en ciencia, ni en tecnología, ni en la salud. “No forman parte de las prioridades de este gobierno y eso no tiene lógica”, dijo.
El epicentro de la movilización
Justamente, el núcleo de las manifestaciones a lo largo del país fue el acto que se desarrollo en CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) esta tarde. Rectores, docentes y estudiantes universitarios llevaron adelante la cuarta Marcha Federal Universitaria, en defensa de la Ley de Financiamiento y le solicitaron a la Corte Suprema de Justicia que “los acompañe” y “no permita» que el Gobierno Nacional siga «incumpliendo» con la aplicación de la normativa.
Los miembros de la Federación Universitaria Argentina (FUA) fue la encargada de leer el documento en el que afirmaron que el poder adquisitivo de las partidas correspondientes a los Gastos de Funcionamiento de las Universidades «no ha superado“, en ninguno de los meses de la gestión del presidente Javier Milei, ”el 64% del que tenía en enero de 2023“.
“El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho“, remarcaron, según Página 12.
«Si querés ser alguien, estudia»
Julio Razzetto, secretario general de FAGDUT (Asociación Gremial de Docentes de la Universidad Tecnológica Nacional) Concordia, indicó que la convocatoria fue muy importante. “Es lo que merece la educación pública, la defensa de toda la ciudadanía”, expresó.
“Creo que esto, más allá de las banderas de cada partido, de cada sindicato, de los estudiantes, es que hay una consciencia de todos de que la educación es un pilar básico de nuestra sociedad”, sostuvo. “Ésta es la cuarta Marcha. En la primera Marcha dijimos que necesitábamos presupuesto. En la segunda Marcha, insistimos con el presupuesto. En la tercera Marcha, insistimos con el tema del veto. Y el Congreso le dijo al Presidente que tenía que cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario. Pero el Presidente, obstinado, no quiere cumplir. Y ésta es la cuarta Marcha para decirle que la sociedad le está diciendo, basta con esto: no es por acá”
Razzetto dijo que los gobiernos que deciden dejar de invertir en ciencia y tecnología producen un retroceso y “todo eso cuesta muy caro”. “Es un tiempo que se pierde, un tiempo que no se recupera”, dijo. “Se pierden docentes que, por el salario que tienen, se van afuera. Tienen ofrecimientos desde lo privado. La universidad, lo público, lo pierde. Y eso no lo recuperás”.
Más adelante, mencionó que muchos de los participantes de la manifestación de esta tarde, que quizás no son parte del sistema educativo, están tomando consciencia de la situación. “Siempre nos dijeron ‘che, si querés ser alguien, estudia’. Y ahora, que tenemos que invertir en educación, el gobierno mira para otro lado”, explicitó.
Por último, Razzetto manifestó su escepticismo acerca de que Javier Milei cambie el rumbo. “Es una política marcada, vino con ese rumbo y quiere destrozar el Estado. Y en intento, va a destrozar a las universidades. Pero ya estamos viendo todos que esto no es así, que el Estado tiene que estar presente, y nosotros somos el Estado y también la educación pública”.


