La diputada nacional Blanca Osuna presentó un proyecto de ley en la Cámara de Diputados de la Nación para crear el programa “Universalización de la jornada extendida o completa”, una iniciativa que busca ampliar la carga horaria en las escuelas primarias y secundarias de todo el país con el objetivo de fortalecer los aprendizajes en Lengua y Matemática.
La propuesta apunta a garantizar un piso mínimo de 25 horas semanales de clases y avanzar progresivamente hacia esquemas de jornada extendida o completa en establecimientos educativos de gestión estatal. Según plantea el texto, el foco estará puesto especialmente en la comprensión lectora, la producción escrita y la enseñanza de matemática, áreas que vienen mostrando mayores dificultades en distintas evaluaciones educativas.
El proyecto también contempla un fuerte respaldo financiero del Estado nacional. A través del Ministerio de Capital Humano, la Nación aportaría hasta el 80% del financiamiento correspondiente a la diferencia salarial de docentes, equipos directivos y personal necesario para implementar la ampliación horaria. Ese acompañamiento económico tendría una vigencia de cinco años desde la puesta en marcha del programa.

En los fundamentos de la iniciativa, Osuna sostuvo que extender el tiempo escolar “favorece el desarrollo de propuestas pedagógicas orientadas a fortalecer la vinculación entre la escuela secundaria y el mundo del trabajo”, promoviendo además experiencias de orientación vocacional y herramientas para facilitar tanto la continuidad educativa como la inserción laboral de los estudiantes.
La legisladora entrerriana remarcó además que la propuesta busca “igualar el acceso a los aprendizajes, con más tiempo y más días de las y los estudiantes en la escuela”, y advirtió que actualmente las mayores dificultades educativas se registran en Lengua y Matemática.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la incorporación de una hora adicional diaria de clases destinada específicamente a reforzar esas áreas. Según argumentó Osuna, esa ampliación representaría “38 días más de clase por año”, lo que equivaldría, a lo largo de toda la escolaridad obligatoria, a sumar prácticamente un año adicional de formación.


