A casi dos años del choque que conmocionó a Entre Ríos, familiares y allegados de los cuatro jóvenes fallecidos en la Ruta Provincial 39 volvieron a convocar a la comunidad para acompañarlos en una audiencia judicial que se realizará este 21 de mayo en Concordia y que consideran clave para el futuro de la condena contra Juan Enrique Ruiz Orrico.
La convocatoria fue difundida a través de redes sociales bajo el mensaje: “Así como nos acompañaron a las audiencias del juicio, pedimos nos puedan acompañar a Concordia”, en referencia al proceso judicial que culminó con la condena del ex titular del Instituto Portuario de Entre Ríos y dirigente del PRO.
Según expresaron los familiares, el acompañamiento es “muy importante para que no haya reducción de condena”. La audiencia está prevista para las 11:30 y además informaron que habrá una traffic que partirá desde Basavilbaso para quienes deseen asistir.

Ruiz Orrico fue condenado a cinco años y ocho meses de prisión por los homicidios culposos agravados de Leonardo Almada, Axel Rossi y los hermanos Lucas y Brian Izaguirre, quienes murieron durante la madrugada del 20 de junio de 2024 cuando se dirigían a trabajar a un frigorífico.
El hecho ocurrió en el kilómetro 223 de la Ruta 39, en el departamento Uruguay, cuando el Volkswagen Passat oficial conducido por el entonces funcionario provincial impactó de frente contra el Chevrolet Corsa en el que viajaban las víctimas.
Las pericias determinaron que Ruiz Orrico manejaba con 1,59 gramos de alcohol en sangre. Además, el velocímetro de su vehículo quedó clavado en 150 kilómetros por hora tras el impacto.
Pese a la condena dictada por el juez Darío Crespo, del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, el ex funcionario nunca estuvo detenido y continúa en libertad debido a que la sentencia aún no se encuentra firme.

Además de la pena de prisión, Ruiz Orrico fue inhabilitado por nueve años para conducir vehículos y tiene prohibido salir del departamento Uruguay y del país sin autorización judicial.
Durante el juicio, el fiscal Eduardo Santo sostuvo que el acusado “sabía el riesgo” de conducir alcoholizado y remarcó que se trató de un hecho “previsible y evitable”. Por su parte, el abogado querellante Marcos Arcusín definió el proceso como “el juicio del dolor” y pidió la pena máxima prevista para el delito.
Ahora, las familias volverán a concentrarse en Concordia con el objetivo de visibilizar el reclamo de justicia y exigir que la condena contra el ex funcionario entrerriano no sea reducida.


