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A propósito del “Día de la Patria” y la inconclusa misión que nos desorganiza: desperonizar la Argentina, viejo anhelo y mandato de la casta, que divide para reinar (PARTE I)

A punto de entrar en “la Semana de Mayo”, donde comienza nuestra historia de “patria libre”, pese a que los colonizadores de ayer (igual que los de hoy) contaron con lacayos internos que obedecían y conspiraban contra esa patria libre. Desde entonces, la casta se propone organizar el país a su imagen y semejanza. Así, con traiciones, emponchándose con escarapelas mientras venden nuestro país. Nunca le resultó difícil lograr sus cometidos: enmudeció, a fuerza de veneno, a Mariano Moreno en altamar (“Se necesitaba tanta agua para apagar tanto fuego”); le quitó recursos a San Martín en su batalla independentista; fusiló a Dorrego; endeudó al país. De ahí arrancamos, hasta llegar a “El hecho maldito del país burgués”, como calificó John William Cooke la situación del país durante el paso del peronismo por el poder político.

Por: Claudio Gastaldi

22 mayo, 2026

6:45 pm

Desde que la casta de ayer (1945) estigmatizó al peronismo ubicándolo como enemigo de las patronales (algo que está lejos de ser cierto; de lo contrario, Cristina no hubiera firmado contrato con Chevron y “Vaca Muerta” no existiría), las castas que siguieron a la oligarquía de aquellos años se empeñaron en ese mandato: “desperonizar a la sociedad”.

Apostaron a la batalla cultural que siempre acudió a la mentira, al despiste. Instalaron mitos: desde el invento de “la clase media como contención del peronismo”; “la gente bien vs. los cabecitas negras”; hasta “los peronistas son todos chorros”; “los ricos no necesitan robar”.

Cambiaron las formas en que la casta conduce, no los objetivos.

Este pareciera ser un momento bisagra que nos convoca a un grito de ciudadanía, pues tenemos deudas pendientes que vienen desde allá: centralismo vs. federalismo; ¿qué tipo de país queremos?, ¿ser semicolonia como propone Milei o recuperamos la idea de patria?; ¿seguiremos escuchando a quienes nos hablan de “clavar un clavo en el cajón del kirchnerismo-peronismo” o dejaremos de estigmatizar y perseguir al otro?

Un dato: Manuel Belgrano, al que la runfla de entonces sometió a un “proceso militar”, hace más de dos siglos nos hablaba de una economía en la que el crecimiento provenga del valor agregado, todo lo contrario a lo que hoy un hijo de aquella casta está haciendo. Desde diciembre de 2023 cerraron más de 22.000 empresas, según datos oficiales de la SRT.

MITOS Y VERDADES

A los ladrones de verdad se les nota poco cuando roban. Largaron con esa ventaja y juegan en tándem: medios hegemónicos que no informan; justicia que no investiga; plata que se fuga, desaparece y se convierte en deuda que pagamos todos. Conocidos con el apelativo “guantes blancos”.

El ciudadano común ni sabe lo que es un paraíso fiscal, que es donde guardan lo robado los Macri y esa runfla adinerada. Corren con ventaja porque la mayoría de la sociedad ni sabe lo que significa “Panamá Papers”; en cambio, ven al puntero peronista cambiar de vida rústicamente, deja huellas y genera sospechas, mientras ellos deben remarla. Con eso solo ya tienen un montón. Por eso, para desnudarlos, hace falta un breve repaso histórico. Historia es historia y ya nos enseñó que lo que producía escozor entre los poderosos no era que Perón fuese un chorro dictador (“la casta” que lo derrocó no solo robaba, era/es sanguinaria), sino los derechos que les daba al sector más invisibilizado y pobre de la sociedad.

Derechos que, según entendían, iban en detrimento de sus intereses: Estatuto del Peón Rural, jubilación, vacaciones pagas, salarios que permitían escalar socialmente. O sea, angurria, quererla toda para ellos. En fin, el odio a Perón, al peronismo, tiene nacimiento en el odio a los derechos.

Si algún día la sociedad decidiera poner fin a esta salvajada, deberá “atar cabos”, esquivar los clichés y allí quizá comprenda mejor la continuidad histórica entre Rivadavia; el empréstito de la Baring Brothers en 1824; el asesinato de Mariano Moreno en ultramar, principal ideólogo de Mayo; el destrato a San Martín y Belgrano; la Campaña al Desierto, etc. Y si la fiaca te puede, resignate a seguir pasándola mal y al brusco cambio de pasar de CFK a Macri o de Alfonsín a Menem.

BREVE REPASO QUE QUIZÁ TE ALIENTE A SABER MÁS

Lo llamativo es que esta casta que nos gobierna no salió de un repollo, es continuidad:

Fue la autora de todos los golpes de Estado (1930-55-62-66-76), desde Yrigoyen a Perón, pasando por Frondizi e Illia; la misma que aplaudió los bombardeos a Plaza de Mayo dos veces en 1955, matando a centenares; la que mandó pintar la consigna “Viva el cáncer”, ¡linda gente!; la responsable de la desaparición de personas y robo de bebés (porque Videla no era el que estaba más arriba en la escala de poder); de Menem, al que convirtieron en dandy; impulsora de uno de los suyos (Macri) y eficiente manipuladora que logró lo que parecía imposible: Milei presidente.

Pero además, y por si no lo sabía, esa CASTA promocionó el ingreso al FMI luego de derrocar a Perón; la que le dejó a Alfonsín una deuda impagable de 45 mil millones de dólares, un peso tan brutal que terminamos en la hiperinflación de 1989; vino Menem que, transformado en dandy, resolvió momentáneamente la hiper, pero dejando —Cavallo mediante— una deuda en diciembre de 1999 de aproximadamente 147.000 millones de dólares, habiendo recibido el país en 1989 con una deuda cercana a los 63.000 millones de dólares.

Llegó De la Rúa, radical, integrante de la misma runfla predadora y genuflexa. Renunció a la presidencia en diciembre de 2001 dejando una deuda externa de aproximadamente 144.279 millones de dólares.

Obvio que a ese zafarrancho le siguió “el corralito”, el robo de los bancos a los ahorros de tu vida y la sucesión de presidentes.

La pregunta se impone: ¿cuántos de los que apoyaron, votando o en silencio, pueden decir que se beneficiaron con cualquiera de estos gobiernos, obteniendo mayores sueldos, ahorrar, irse de vacaciones y tener esperanzas de progreso?; ¿cuántos pueden animarse a sostener que cualquiera de esos gobiernos terminó bien, con un país en crecimiento?

Y entonces… ¿a qué se debe tanto ahínco, encono?; ¿cuál es la razón por la que tantas personas se enganchan en ese plan sin pertenecer a esa casta?; ¿cómo lograron dividir al país siendo tan pocos los beneficiarios de una supuesta desaparición del peronismo, de los DERECHOS?

Y aquí es donde cabe preguntarse: ¿y entonces?

En dictadura, por miedo, póngale. ¿Pero con Menem y De la Rúa, Macri, Milei, por qué? Todos ellos repitiendo a los mismos ministros, los que ya demostraron espantosas administraciones que terminaron en hiperinflación, saqueos, corralito, robo de depósitos bancarios, fuga de divisas, escandalosas deudas externas que pesan en nuestros hombros.

Todo eso ocurrió con estos gobiernos y esos nombres: Martínez de Hoz, Cavallo, Sturzenegger, Bullrich, Caputo… La particularidad es que todos los nombrados abrazaron la misma ideología de derecha o ultraderecha como el actual.

Podría afirmarse, sin temor a equivocación: ¡qué fue lo que NO hicieron! Y, sin embargo, una mayoría social suficiente los hizo gobierno a cada uno de ellos.

Repregunta: ¿y entonces? En la marcha en defensa de la universidad pública, un estudiante, pibe de 20 y pocos años, dijo: “El argumento principal de este desfinanciamiento es el curro. Yo, nosotros —siguió, en referencia ‘al curro’— preguntamos: ¿dónde está la plata que antes iba a las universidades (42% menos desde 2023), a rutas, obras públicas?, ¿dónde está esa plata que antes estaba?”.

Mientras esto ocurre, Milei se propone ser reelegido y no cumple la ley. Imposible no pensar: ¿cómo estarían aullando los mentimedios si CFK hubiese incumplido la ley en su gobierno?

Para más datos, fueron ellos, esa runfla de políticos, jueces y medios amigos, ELLOS, toda esa casta, la que incumplió la Ley de Medios votada y discutida por una mayoría apabullante. La pobre justicia que nos tocó, a la que Clarín invita al paraíso sureño del “Lago Escondido” con “todo pago”, hizo imposible la democratización de la comunicación. Es probable que, a partir de ahí, hayan descubierto que pueden hacer lo que se les antoje. Y no es esto lo más criticable; lo paradójico de todo es el sector social que se sube a ese carro para perder.

mm y sus jueces

HORRORES DE LOS MAESTROS DE ESTA CASTA ULTRADERECHISTA Y HAMBREADORA

Lo primero que debe decirse es que la casta siempre fue la misma: “los que se sienten dueños de Argentina por su poderío económico”. Esa casta ha tenido, a lo largo de la historia, diversos mandaderos: lo primero que tienen a su disposición es el Poder Judicial; a militares en tiempos de golpe de Estado; a políticos genuflexos en tiempos de democracia (Menem fue ejemplo, De la Rúa); y, desde hace un tiempo, se propusieron que la Rosada sea atendida por sus propios dueños, o sea ellos, Macri por caso. Esa es la razón de la calificación: “dictadura cívico-militar y eclesiástica”.

Entonces, y para decirlo en términos electorales, la casta de los golpes de Estado fue la que bombardeó Plaza de Mayo para derrocar al “déspota” de Perón. Parece chiste si no fuera porque mataron a decenas de niños que iban a la escuela y a cientos de personas que probablemente no hayan sido “negritos pata sucia”.

Por eso la repetida pregunta: ¿cómo entender el festejo de un asesinato masivo?

La casta golpeó a los líderes de los partidos mayoritarios y a presidentes electos. O sea, afectó a la mayoría de la sociedad y, sin embargo, esa mayoría, a pesar de haber sido afectada, acompañó igual. ¿Cómo entenderlo?

Illia, uno de los presidentes más honestos que tuvo este país, popular y radical; Frondizi, otro presidente que supo mover pasiones, derrocado por la misma casta que hoy su partido (ya transformado, obviamente) apoya.

Esa casta también fue autora de la desaparición de personas, robo de bebés, torturas y más. ¿Acaso alguien puede pensar que nuestra sociedad cree mayoritariamente que atrocidades de tal naturaleza pueden ser lícitas?

¿Y entonces cómo entenderlo?

CAPACIDAD INDISCUTIBLE PARA HACER LO QUE QUIEREN

Los más jóvenes deben saber que, en 1989, las cosas en este país eran bien distintas a las actuales, en cualquier materia podría decirse. La política también, obvio, sobre todo en cuanto a lo estético. Todo mucho más artesanal y pintoresco que las actuales campañas.

menem por dos

Carlos Menem era un caudillo del interior (La Rioja) que logró meterse en el corazón del votante peronista de aquellos años de hiperinflación no solo por su consigna de campaña: “Revolución Productiva y Salariazo”, sino por su vestimenta y modos, y también descaro, ya que también fue eso: “Si hubiese dicho lo que iba a hacer no me votaba nadie”, supo decir en un rapto de sinceridad, reconociendo que engañó a sus electores. ¡Diez años estuvo en el poder!

A la magia de perdurar le siguió la magia de endeudar y endeudar (como ahora) y así hacernos creer que todo iba viento en popa. Terminamos en 2001 con saqueos, corralitos y De la Rúa (que gobernó haciendo lo mismo que él) huyendo en helicóptero.

Así, Menem, un morocho patilludo, emponchado, venido del interior, fue transformado en un dandy con plata ajena (“la nuestra”, como se dice ahora), pero privatizador.

Esa runfla de los poderosos fue responsable de ubicar a los ministros de Economía más repudiados en la historia de este país, desde Krieger Vasena hasta el “hay que pasar el invierno”, célebre frase de Alsogaray, pasando por Martínez de Hoz, Domingo Cavallo, etc.

Runfla responsable de hacer de Milei, primero, un fenómeno televisivo y, de allí, presidente; impulsores de Macri (uno de los suyos).

En fin, decime en qué favorecieron a la inmensa mayoría de la población gobiernos y ministros de Economía cuyas políticas terminaron en desastre, con hiperinflación, deuda, saqueos, hambre y pobreza.

Un sector se benefició, sí. Los que en tiempos de dictadura viajaban a Miami y se hacían famosos por el “deme dos”; o los que festejaron el 1 a 1 y se llenaron de guita mientras el país caminaba al default, corralito y todos los desastres de 2001; los que votaron a Macri, que vendía hasta dos millones de dólares por día. Eran los dólares que le habían dejado Cristina y Kicillof en el Banco Central para impedir que las corridas cambiarias hicieran estallar la economía.

No sería raro pensar que muchos de los que compraban para ahorrar los estén vendiendo ahora para vivir, como viene pidiendo el presi Milei.

Entonces la repregunta: ¿por qué seguir apoyando a los mismos de siempre que te proponen un cambio con los mismos de siempre? Innecesario nombrarlos, pero todos recordarán el paso de Cavallo, Bullrich, Sturzenegger, Caputo… por al menos tres de estos gobiernos. ¿Y…? Y no, no pasa nada. Tropelías hicieron y hacen cuando dirigieron algún ministerio o tuvieron algún poder. Al menos los peronistas son tantos que siempre tienen reemplazos de sobra.

El plan entonces era claro: para reinar debes dividir. “Divide y reinarás”. Si te has interesado por conocer aquello, comprenderás mejor lo que pasa hoy. Aquella época, como otras en la historia de este país, se repite.

Macri, lo que viene haciendo Milei y todo lo que se está destrozando en el plano industrial, dejando a miles y miles de trabajadores en la calle. En paralelo siguen intentando provocar miedo al “cuco” que serían los peronchos “K”; no cualquier peroncho: los peronchos “buscas” al estilo Pichetto allá, o los entrerrianistas Bordet, Michel, Romero aquí. Con ellos no habría drama, son “del palo”, menemistas más que peronistas.

Kicillof es el problema, Cristina es el problema, ellos son el problema, a pesar de que son los políticos con mejor imagen, pese a toda la carrada de bosta maloliente que hace años tiran sobre sus humanidades. ¿Cabrá aquí el “algo habrán hecho”, “por algo será”?

Si conociéramos de verdad nuestra historia observaríamos que los rasgos históricos del atraso y las sucesivas crisis vienen de la mano de quienes nos proponen desperonizar la sociedad.

Hasta la próxima.

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1 comentario

  • Las generaciones que no conocen...

    Verdad que Juan Domingo Perón siempre entendió un país grande, soberano, fuerte competente con hingenieros estudiando y salidos de universidades capaces de enaltecer la Argentina sin la nesecidad de tener relaciones carnales con los EE UU. Los gobiernos de Perón creo escuelas modelo, se crearon hospitales modelo a lo largo y ancho del país mientras que a la vez que fomentaba la gran industria nacional para el mundo entero.
    Hubo trabajo para todos, capacitación para todos, salud para todos, universidades para todos, desarrollo tecnológico de punta que hizo temblar al imperio británico estadounidense. Churchill dejo orden expresa de arrodillar la Argentina calando sus políticos a la servidumbre y al fondo monetario internacional obligando hipotecar su futuro que hasta hoy arrastramos.

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