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Cristina Kirchner pidió que se sumen a la causa Cuadernos las pericias que muestran que fueron adulterados
Cristina FernĆ”ndez de Kirchner pidió que se incorpore a la causa principal de los "cuadernos" el peritaje de la PolicĆa Federal que reveló que el expolicĆa Jorge Bacigalupo, amigo de Oscar Centeno, hizo correcciones y sobre-inscripciones en los textos del exchofer del Ministerio de Planificación. Lo mismo requirió sobre un anĆ”lisis lingüĆstico encomendado a la Facultad de FilosofĆa y Letras de la UBA, que mostró que en dos de los cuadernos aparecĆan tĆ©rminos o expresiones que no eran habituales en el lenguaje de Centeno, lo que hace suponer que alguien le dictó.

El planteo de la vicepresidenta estĆ” dirigido al Tribunal Oral Federal 7 (TOF7), que prepara el juicio oral. Los dos estudios periciales conocidos esta semana habĆan sido ordenados en un expediente que instruye el juez Marcelo MartĆnez de Giorgi –a partir de una denuncia del empresario Armando Loson– que cada vez revela mĆ”s datos que debilitan la principal prueba en la que se sostiene el caso.
Bacigalupo es quien le entregó los cuadernos al periodista de La Nación y se los llevó fotocopiados al fiscal Carlos Stornelli, quien en lugar de hacer una denuncia, los metió en otra causa (por supuestos sobreprecios en la compra de GNL) y asĆ se quedó con el caso junto con el juez Claudio Bonadio. Es lo que habitualmente se conoce como forum shopping. Nunca mandaron a peritar los cuadernos, donde las anotaciones involucraban a empresarios y exfuncionarios en pagos ilegales, la mayorĆa por contratos en obra pĆŗblica. Sobre eso se construyó la causa. Tampoco ordenó peritar la CĆ”mara Federal ni hizo nada el TOF7. Al contrario, le puso algunas trabas a MartĆnez de Giorgi. Por ejemplo, nunca le quiso entregar los originales. Los peritajes se hicieron sobre copias de muy alta definición. La causa madre cumplió esta semana cinco aƱos.
La manipulación de los cuadernos salió a la luz cuando el empresario Loson, de Albanesi S.A, presentó ante MartĆnez de Giorgi un peritaje que habĆa encargado en forma privada y que reveló que los manuscritos tenĆan 1600 adulteraciones. Entre ellas estaba su nombre y el domicilio de la empresa: estaba tachado Marcelo (podrĆa ser Odebrecht) y encima escribieron Armando; donde decĆa Alem 850 pusieron 942 y 985. Esto fue confirmado por un peritaje oficial que agregó que en los cuadernos habĆa varias manos autoras y un cambio en la velocidad de la escritura con la que se escribieron los primeros cuadernos y los Ćŗltimos, que son los que aluden a entregas de dinero.
AhĆ surgieron las sospechas sobre Bacigalupo. El juez secuestró manuscritos de su casa y ordenó que hiciera un cuerpo de escritura. Con esos elementos ordenó los Ćŗltimos dos peritajes. El de la Divisón ScopometrĆa de la PolicĆa Federal detectó que el amigo de Centeno que habĆa tenido los cuadernos en su poder cambió nombres y fechas para incriminar a empresarios en dos cuadernos. Uno de los nombres que aparece agregado es el de Gerardo Ferreyra, de ElectroingenierĆa, quien pasó un aƱo preso por no aceptar declarar como arrepentido (el mĆ©todo para que los empresarios apuntaran a CFK y salieran libres). El de los expertos de la UBA concluyó que habĆa grande diferencias entre los cuadernos 4 en comparación con el 7 y el 8. Cambian, por ejemplo, el lĆ©xico y la sintaxis. Es decir, alguien le dictó a Centeno.
La presentación de los abogados de CFK, Carlos Beraldi y Ari Llernovoy, cita los peritajes con el foco en los dos Ćŗltimos, y plantea que deberĆan tomarse Ā«medidasĀ» Ā«respecto a los responsables de estos gravĆsimos episodiosĀ». Pide la incorporación de estas evidencias Ā«en procura de garantizar el ejercicio del derecho de defensa en juicio y, por sobre todas las cosas, arribar a la verdad objetiva y esclarecer tanto los hechos aquĆ imputados como las circunstancias que rodearon la gĆ©nesis de este procesoĀ». No hay pruebas que involucren a la vicepresidenta en las supuestas coimas, pero igual fue enviada a juicio.
La gran pregunta es quiĆ©n estuvo detrĆ”s de Bacigalupo y de Centeno en esto que se advierte cada vez mĆ”s como un armado. El abogado JosĆ© Manuel Ubeira, que defiende a Oscar Thomas, uno de los acusados en la causa principal, dijo en la AM750: Ā«No tengo ninguna duda de que no se pudo haber hecho sin el conocimiento y la autorización del entonces presidente de la Nación (Mauricio Macri)Ā». El empresario Ferreyra dijo a este diario que no descarta Ā«que hayan estado detrĆ”s los servicios de inteligencia de MacriĀ», que tambiĆ©n –aƱadió– lo espiaron mientras estuvo preso. Sostuvo que quedarĆa demostrado que Ā«la prueba principal e inicial con la que se produjeron las detencionesĀ» en el caso Ā«cuadernosĀ», Ā«fue diseƱadaĀ».
Fuente: PƔgina 12

