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MESSI: Marca registrada de oscuros negocios para empresarios del fútbol, Tv, y mafias Cubanas-Estadounidenses

Última actualización:
hace 345 días

Después  del triunfo de la Revolución Cubana en 1959, la ciudad de Miami se convirtió en la capital mundial de la contrarrevolución, al dar refugio a los asesinos y torturadores de la dictadura de Fulgencio Batista. Desde esa urbe se iniciaron las acciones criminales aupadas y protegidas por EEUU y la CIA. Con el tiempo Miami devino en algo más que guarida de los «gusanos» cubanos y se convirtió en refugio de criminales de toda laya, de ex dictadores, torturadores y terroristas de Estado que bien han servido a las clases dominantes de distintos países, especialmente de América Latina. Tan es así que Miami tiene la mayor densidad mundial de criminales políticos por metro cuadrado: allí se encuentran anticastristas, somocistas, esbirros de Pinochet y Videla, contra revolucionarios de Venezuela, golpistas abiertos y confesos de origen boliviano, uribeños, y paracos Colombianos. Este fortín de la derecha mundial, cuenta con la protección del gobierno de EEUU.

La «mafia» manda y forma el núcleo duro del lobby anticubano que ha prolongado un criminal bloqueo de más de 60 años a la isla. Miami fue el único sitio del mundo donde se celebró el artero golpe militar a Salvador Allende, también donde se rechazó la visita de Nelson Mandela, luego de su liberación; sus calles portan algunos nombres de criminales exiliados. En Miami operan emporios mafiosos en la actividad informativa, deportiva y musical. Como será que hasta Palito Ortega, recurrió al clan de los Mas Canosa, por recomendación de Frank Sinatra, por la pérdida millonaria que sufrió por la devaluación de Martínez de Hoz, cuando Sinatra cantó en el Luna Park. Mas Canosa lo ayudó a montar «Chango Producciones» en Miami.

Allí también se encuentra ese nicho de mafiosos de la Familia Estefan, que determinan los cantantes de origen latinoamericano que van a ser promocionados como «grandes artistas» por sus credenciales políticas de derecha. Miami también es la sede de un grupo de mafiosos de presionar, chantajear, y secuestrar a los mejores jugadores del béisbol nacidos en Cuba para que deserten y se integren a los equipos de béisbol profesional de los Estados Unidos.

En la mafia cubana se impuso un grupo de exiliados de la primera época de la Revolución, entre ellos, Jorge Mas Canosa, un criminal del estrecho círculo del dictador Fulgencio Batista. Este delincuente, a sueldo de la CIA, fue responsable directo de múltiples crímenes y atentados  contra la población cubana y de pertenecer a un grupo del que formaba parte  otros criminales como Luis Posadas Carriles, el que se ufanaba de haber planeado el atentado terrorista que mató a 73 personas en un vuelo de Cubana Aviación en 1976.

Jorge Mas Canosa fue convertido por los EEUU en el cabecilla de la mafia anticubana, lo cual le permitió enriquecerse a costa del tráfico de drogas y por ser el receptor de dineros oficiales de los EEUU a través de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), un aparato creado en 1981 por Ronald Reagan destinada a derrocar al gobierno de Cuba. 

Mas Canosa fue uno de los abanderados de Radio Martí, que todavía emite propaganda y mentiras desde Miami. Mas Canosa fue el responsable de los atentados en La Habana en 1997, y que mataron a un turista italiano y dejaron decenas de heridos. El capital mafioso suele legalizarse como producto del trabajo duro y honesto. Y en eso Mas Canosa y sus hijos no son la excepción. 

El trío familiar ha estado involucrado en negocios turbios de alcance internacional, entre los que sobresalen la quiebra de la empresa SINTEL en España, pleito en el que tuvo que negociar con el Fisco español por un monto de 35 millones de Euros para indemnizar a trabajadores estafados, y despedidos. Jorge y José Mas Santos, los hijos, son dueños del Inter de Miami y del Real Zaragoza de España, del que el primero, Jorge, es su presidente. En Miami están asociados a David Beckhan, otro capitalista neto y sin escrúpulos. Pareciera que existe afinidad no solo por interés deportivo, sino de clase delictiva entre Jorge Horacio Messi, el padre de Leo, y la mafia de los Canosa. Horacio, no podía ignorar dónde se metía. Por eso sorprende que los que se han referido a esta contratación del capitán argentino, intenten de todas formas «lavar» la imagen de Leo como si fuese el único inconsciente de lo que rodea a su contratación. 

El Inter de Miami, no es más que una fachada donde se lavan y lavarán millones de dólares producto de otras operaciones espúreas. Los jugadores que van  y que irán al Inter son los nuevos ricos que defenderán un neo-capitalismo que enmascarado en un competencia deportiva con figuras mundiales, nos enseñan que el fútbol desde hace tiempo que dejó de ser un deporte inmaculado, ni que los futbolistas y sus representantes están por encima del bien y el mal. Fuera del fútbol se codean con lo más refinado de la mafia mundial del deporte, como la FIFA (algún día hablaremos sobre el escándalo criminal del mundial de Qatar), entre ellos jeques de Qatar, Arabia Saudita, el estado árabe más criminal, responsable de las guerras del norte de África, los oligarcas rusos de la era de Breznev, Boris Yelzin y otros que engendraron en esa plutocracia burguesa, hasta la llegada de Putín, a millonarios como Román Abramovich, dueño del Club Chelsea, junto con otros delincuentes chinos y Norteamericanos, como el dueño de Manchester City, último campeón de la Champions League.

No son monjes benedictinos, y eso lo demostró Pelé. Son voceros del capitalismo y del fútbol mercancía que se ha convertido en un «lavadero» de imagen de individuos de la catadura de Silvio Berlusconi, dueño del Milán, Pablo Escobar en Colombia, Macri e Infantino en la FIFA, Joseph Blatter de Suiza, condenado junto a Michael Platini de Francia, y siguen los nombres. 

Por eso, Diego Maradona, siempre combatió la corrupción en el fútbol y no se arrodilló nunca al poder hegemónico. Como nunca le perdonaron haber eliminado a Brasil e Italia en el Mundial del 90, que estaba «confeccionado» para una final entre los «tanos» y los «brazucas». Y en el Mundial de EEUU se lo hicieron pagar caro, pero eso es otra historia

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  • Muy buena nota sobre la mafia internacional, de la que sabemos muy poco. Que el jeque qatarí Tamim al Thani es el dueño del PSG ya sabía, pero nada mas. Ahora lo de Miami no, pero he leido que a lo largo de la «revolución castrista» miles de cubanos pobres se han tirado al mar para cruzar a Miami, algunos han tenido suerte, miles han muerto, como los africanos se tiran al Mediterraneo, a lo que sea.

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