Cabrera dijo que van a ir personalmente hasta el Concejo para reunirse con los ediles y, además, presentarán una nota formal por mesa de entrada. “Para que nadie diga que no se hace de la manera que corresponde”, dijo. Además, admitió que hay diferencias con los ediles del oficialismo en torno a muchos temas pero se inclinó por pensar que, en este tema, van a optar por la defensa del medio ambiente.
A su vez, dijo que están analizando algunas actividades para llevar adelante. Una de ellas expresarse en el Puente Salto Grande, en el Carnaval de Concordia o en la Maratón de Reyes. “No es que se va a interrumpir: simplemente poner cartelería que visibilice que es lo que está ocurriendo”, dijo.
Más adelante, Cabrera dijo que los vecinos de Colón hace más de un año que vienen realizando asambleas por la instalación de la planta de HIF en la vecina ciudad de Paysandú. En ese sentido, destacó que en la asamblea de ayer había representantes de todos los barrios de la ciudad y además quieren hacer extensivo el compromiso a los clubes, las entidades civiles y los sindicatos.
En la asamblea se decidió comenzar una campaña de concientización, mediante cartelería, folletería y otras actividades en común que se desarrollarán en los próximos días en la Fiesta de la Artesanía, los carnavales, actividades en las playas, etc.
HIF Global, con capitales chilenos, estadounidenses y europeos, planea invertir más de US$ 4.000 millones para producir hidrógeno verde y e-combustibles destinados a la exportación. El proceso se alimentará de energía solar y eólica, y requerirá tomar agua del río Uruguay para su electrólisis. Si bien la empresa asegura que “no habrá descargas contaminantes” y que los efluentes serán “tratados según estándares internacionales”, las autoridades y vecinos de la costa argentina exigen garantías verificables y monitoreo binacional.
Los asambleístas piden la relocalización de la planta, ya que se encuentra más cerca de Colon que de Paysandú. La solicitud es impulsada además por los intendentes de la región de Tierra de Palmares, que incluye a Colón, San José y Villa Elisa. La principal preocupación de las organizaciones sociales y actores locales fue el uso de agua del río Uruguay, el posible impacto sobre la biodiversidad ribereña, el tránsito pesado y la escala inédita del proyecto industrial para el departamento.


