Después de que la Federación Médica de Entre Ríos (FEMER) anunciara la suspensión transitoria de las consultas durante las internaciones de afiliados, la Obra Social de Entre Ríos (OSER) salió a responder y atribuyó los débitos cuestionados a errores e inconsistencias en las facturaciones presentadas por la Federación. Además, cuestionó que las diferencias administrativas entre ambas instituciones terminen afectando la atención de los pacientes.
El conflicto se hizo público luego de que la entidad médica informara que, ante la falta de respuestas a sus reclamos por débitos que considera injustificados sobre honorarios médicos, resolvió suspender desde el 2 de noviembre la atención de consultas médicas durante las internaciones de afiliados de OSER. La decisión fue adoptada luego de reiteradas gestiones sin resultados concretos y recibió el respaldo de los Círculos Médicos, que habían advertido sobre la posibilidad de interrumpir estas prestaciones.
Ahora, OSER presentó su propia versión del conflicto y sostuvo que los descuentos no responden a decisiones arbitrarias, sino a observaciones surgidas de los controles de auditoría sobre facturaciones de FEMER correspondientes a dos períodos consecutivos.
Entre las irregularidades que dice haber detectado, mencionó códigos correspondientes a prácticas que no existen en el nomenclador utilizado, prestaciones que no cuentan con los registros correspondientes, presentaciones realizadas fuera de término y posibles duplicaciones de una misma intervención quirúrgica.
Según la obra social, esas observaciones fueron comunicadas oportunamente a la Federación para que pudiera regularizarlas. También reconoció que pueden existir diferencias de interpretación o errores de auditoría, aunque aseguró que son corregidos cuando corresponde.
Sin embargo, cuestionó que FEMER presente como descuentos injustificados las observaciones sobre prestaciones que, según su auditoría, fueron incorrectamente facturadas. En ese sentido, planteó que las diferencias deben resolverse entre las instituciones y no trasladarse a los afiliados.
Uno de los puntos que OSER buscó aclarar es el alcance de la decisión anunciada por FEMER. La obra social sostuvo que no están suspendidas las internaciones ni las cirugías de sus afiliados, sino exclusivamente las consultas médicas durante la internación realizadas por profesionales nucleados en esa Federación.
En tanto, agregó que los médicos que trabajan individualmente o pertenecen a otras asociaciones continúan prestando servicios con normalidad.
La aclaración pretende despejar la posibilidad de que los afiliados interpreten que existe una interrupción generalizada de las prestaciones hospitalarias. No obstante, la suspensión de las consultas de los profesionales alcanzados por la medida representa una restricción concreta para quienes requieren seguimiento médico mientras permanecen internados.
Una conciliación en medio del conflicto
Mientras FEMER reclama la devolución de los débitos que considera indebidos, OSER sostiene que tiene la obligación de controlar las facturaciones y garantizar que los recursos destinados a salud se utilicen correctamente.
En ese marco, la obra social informó que sus equipos técnicos y los de la Federación mantienen un proceso de conciliación para intentar resolver las diferencias durante esta semana. También ratificó su disposición al diálogo.
Así, mientras FEMER acusa a OSER de aplicar débitos injustificados sobre honorarios médicos por prestaciones que asegura que fueron efectivamente realizadas, la obra social sostiene que detectó errores e inconsistencias en las facturaciones. En medio quedan los afiliados, que necesitan garantías de continuidad en la atención y no deberían convertirse en rehenes de una disputa administrativa y económica entre quienes financian y quienes brindan los servicios médicos.












