En un contexto de creciente articulación entre sectores religiosos y estructuras de poder, el avance del sionismo y su vínculo con corrientes evangélicas en la Argentina comienza a mostrar su influencia en decisiones políticas, financiamiento estatal y construcción de alianzas. Un entramado que excede lo doctrinario y se proyecta sobre la gestión pública, con derivaciones concretas en distintas provincias.
En medio de la escalada bélica en Medio Oriente, y como siempre sucede, el peso de los intereses económicos atraviesa el conflicto. Petróleo, poder financiero, industria militar y geopolítica aparecen como engranajes de una guerra que, más allá de los discursos oficiales, vuelve a poner en escena al viejo protagonista de siempre: “Don Dinero”. Detrás de las decisiones políticas y militares se esconde una disputa por el control de recursos, mercados y hegemonía global.
En épocas tan dramáticas como lo es una guerra sin justificación lógica, la mitomanía y la mutación de la realidad por escenarios inimaginables es una constante que, sin ningún tipo de pudor, se ejerce en forma casi despiadada para ocultar las miserias y responsabilidades que les cabe a cada uno. Al referirme a la “banda Epstein” me refiero a Donald Trump, Benjamin Netanyahu y el perverso Jeffrey Epstein, que con su ya famoso “archivo” ha pasado a ser determinante en las decisiones políticas que el mundo entero pagará muy caro.
Las traiciones existieron desde tiempos inmemoriales en la historia de la humanidad. Supuestamente Judas fue uno de los más famosos. Pero en la historia de Occidente fue Julio César, emperador romano, quien, cuando fue asesinado en las escalinatas del Senado, exclamó la famosa frase: “¿Tú también, Bruto?”, al identificar a su hijo adoptivo como uno de los conspiradores. Algo insólitamente parecido se ha producido en medio de la guerra de EE. UU.–Israel contra la República de Irán.
En medio de una nueva escalada bélica en Medio Oriente, declaraciones de funcionarios estadounidenses, internas en los organismos de inteligencia y revelaciones vinculadas a los archivos de Jeffrey Epstein vuelven a alimentar sospechas sobre las verdaderas motivaciones del conflicto. Entre acusaciones cruzadas, presiones geopolíticas y disputas de poder, el escenario internacional aparece atravesado por un entramado de intereses que expone las tensiones y contradicciones de las élites que conducen la política mundial.
Hace varios días que el infierno tan temido abrió sus puertas, atendido por sus propios dueños. Todos miran para arriba para defenderse de la responsabilidad de no solo haber iniciado la guerra, sino también de no haber podido o querido (?) llegar a un acuerdo para no exponer a la Humanidad a un absurdo conflicto que, de por sí, es anticivilizatorio. Los objetivos de Trump y Netanyahu son públicos y notorios: provocar, mediante el terror, el descabezamiento de la República Islámica y tratar de favorecer así, a través de una guerra civil, un cambio de régimen. Típico del manual del imperio.
Umberto Eco, este notable escritor italiano, autor de El nombre de la rosa, que fue llevada al cine, le había advertido al mundo que el fascismo del siglo XXI no vendrá con camisas “pardas”, botas y discursos altisonantes. Vendrá disfrazado de libertad y esperanza. Y tenía razón.
Mientras se invoca la seguridad de Occidente y la amenaza nuclear iraní, se despliega una maquinaria mediática que justifica la violencia preventiva y naturaliza el sufrimiento civil. La guerra, presentada como inevitable, encubre tensiones internas, fracasos diplomáticos y la necesidad de líderes debilitados de reinventarse en el campo de batalla.
El pueblo es consciente de que nada será lo mismo. Pareciera que han guardado para siempre aquellas ideas de igualdad, de solidaridad, de fraternidad, guardando las sonrisas y los abrazos. Ahora se vive “el sálvese quien pueda”, menos para los que tenían todo y van por más. Despierten, no es una pesadilla, es la realidad.
En este estado de incertidumbre bélica, mientras afiebradas negociaciones tratan de retomar el camino de la paz, no debería leerse como un estallido emocional ni como el resultado exclusivo de un incidente diplomático, como lo fue el asesinato del archiduque Fernando en Sarajevo en 1914, que desencadenó la Primera Guerra Mundial. Esta situación de marchas y contramarchas, de intimidación y amenazas recíprocas, es el resultado de una manifestación concentrada de las tensiones estructurales del capitalismo en su fase de transición hegemónica.
3 comentarios
Nunca se trató de religion
Tu crees acaso que con un cambio de religión esta acción revertirá que paren la lluvia de, drones, misiles y bombas, sobre las cabezas de, israelíes y cabezas de iraníes? Pues nó!!! Estás equivocado!!! La acción es otra, se llama, dominio y supremasia y se emplea para dominar la voluntad de otros. En esto la religión tiene bastante que ver pues en un momento fue modelo empleado para doblegar naciones y pueblos enteros, esto mismo paso con llegada de los españoles en toda América, arrazaron con identidad propia compuestas por tribus etnias ademas esclavizaron y mataron cualquiera que intentará escapar a los arcabses de los españoles. Hoy es mas fasil hacer esto empleando la inteligencia artificial, con ello se domina tu mente esclavizada en tu teléfono y si eres empresario desalmado, no pasa de moda puedes lavar tus culpas luego de un ilícito, vas y recurres a la religión pagando un pequeño tributo, o indulgencia, con esa guita que se te cae porque ya no caben mas en tus bolsillos, donas unas monedas y recibes ese alivio que estás necesitando mientras afuera la gente aplaude porque creen que ya estas hecho un santo. En fin, pero, para llegar a todo esto, primero y principal hay que tenér mucha plata. Las lauchas no entran en este juego, las lauchas solo aplauden y se equivocan al votar
Gonzales
No descuidarse, se vienen los Evangélicos, ya sucedió en Brasil, país hermano. Bolsonaro, militar retirado y Evangelico. Y aquí ya empezaron la campaña, para lavar cerebros y meter al Evangelico Gebel, que viene de California. Tontos atenerse, no sean crédulos. Si AZCUE, ya hace campaña con estos, es porque sabe que se vienen. Y si llegasen, nos terminarán de destruir.
Milei, Azcue. ¿Quien los mueve por dentro?
Pone algo de atención, te darás cuenta como Azcue monta su siguiente obra mas grotesca de teatro. El tipo se caga de la risa, no lo puede soportaaarrrr..,
Azcue simplemente finge mientras dentro del CCC, (que es de todos los contribuyentes) ¿No tenía otro lugar…???😠🫣 delante de todos se caga de la risa. No soporta un instante sin disimular la tomada de pelo que nos está haciendo a los concordienses . Hablando en serio, esta obra dantesca de religión prestada no es mas que una acción de captar inconscientes colectivos, es decir. Idiotas al ha echo!!! Que le hagan caldo gordo y vos tambien te pases a esta religión de modo a debilitar mas la moral y la conciencia de argentinos lavando te tu cerebro metiendo el modelo religioso de una secta llenas de estúpidos seguidores dispuestos a todo para entrar al reino mas grande donde van los idiotas