El despido de una docente de una escuela pública de gestión privada de la ciudad ocurrió luego de que la trabajadora cuestionara el costo de una campera institucional que el empleador pretendía que adquirieran las docentes.
“Una vez más, lamentablemente, tenemos que comunicar el despido de una compañera”, expresó la secretaria general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), Alejandra Frank, y recordó que, aunque los docentes figuren como titulares dentro del sistema educativo, en este tipo de instituciones “no tenemos estabilidad laboral porque la relación de empleo se rige por normativa nacional, depende directamente del empleador privado y son ellos quienes determinan nuestra continuidad”
En cuanto al conflicto, la dirigente gremial confirmó que ocurrió en la Escuela Integral N° 29 Semillas de Esperanza, y detalló que comenzó cuando la docente despedida cuestionó el valor de una campera con el logo institucional que pretendía imponer la entidad empleadora.
“Ante ese planteo, en defensa también de sus compañeras, de que el valor era muy alto y que era muy difícil afrontar ese pago, el empleador toma la decisión de desvincularla de su cargo”, afirmó.
En tanto, aclaró que desde SADOP no existieron objeciones respecto al desempeño profesional de la trabajadora, por lo que consideró que la decisión constituye “un abuso de autoridad”.

“Acá no estamos hablando del servicio que ofrecía esta docente. Creemos que también hay una manera de generar temor entre los demás compañeros para que nadie se anime a hacer ningún planteo dentro de esta institución”, remarcó Frank, y aseguró además que otra docente habría sido amenazada por el empleador: “La próxima sos vos”, habría sido la advertencia.
Ante esta situación, SADOP solicitó audiencias de conciliación en la Secretaría de Trabajo de Concordia para intentar revertir la medida. Sin embargo, según relató la dirigente sindical, el empleador no asistió a ninguna de las dos convocatorias realizadas hasta el momento.
“Asistí a la primera audiencia, no se presentó el empleador. La segunda tampoco. Estuvimos a la espera el tiempo necesario y ahora esperamos que se presente en la tercera audiencia”, indicó Frank, y confirmó que el nuevo encuentro fue fijado para la próxima semana.
“No creemos que los momentos que están atravesando actualmente los docentes, con los bajos salarios, sean momentos para despedir a una docente, y más por este motivo”, expresó la representante sindica, e insistió en la necesidad de abrir una instancia de diálogo
Finalmente, cuestionó la decisión patronal en el actual contexto económico, y sostuvo que desde el gremio buscan que el empleador “reflexione y revea su postura”, mientras continúan las actuaciones en el ámbito laboral de Concordia.


4 comentarios
Daniel
No sé si esta institución tiene o no subsidio del Estado. Igualmente, la reflexión que haré vale. No es que no esté de acuerdo con el subsidio estatal a escuelas de gestión privada. En lo que no estoy de acuerdo es en la forma de acceso y despido. Los docentes no entran por concurso y cuando a las autoridades algo no les gusta de ese docente, lo despiden sin más. Sabido es que en las escuelas estatales de gestión estatal (las privadas con subsidio son escuelas estatales de gestión privada) los docentes entran por concurso y ante un hecho grave (como puede ser malversar fondos, en caso de un directivo; maltrato a estudiantes; hurto de bienes de la institución, etc. etc.) los docentes atraviesan una instrucción sumaria. Ni hablar de los contenidos en las escuelas católicas (la mayoría -o todas- que está subsidiada es de esa índole): todo debe estar en el marco esa esa ideología religiosa. Obviamente, siempre sostuve que las escuelas religiosas cierran en vez de abrir. O sea, cierra el debate porque hay temas en los diversos espacios curriculares que «de eso no se habla». Ergo: ¿por qué con dinero de todos los ciudadanos esas escuelas se rigen por sus propias normas y no por las que les corresponderían por «la general de la ley».
Pato
NOMBRE DEL EMPLEADOR
Rechorro
Entren a investigar a estos tremendos …
Chin Veng Guench
¿Negocio privado?