Tal como informara DIARIOJUNIO el pasado 7 de mayo, la licitación había despertado fuertes comentarios en ámbitos vinculados a la construcción y la obra pública debido a la significativa diferencia entre la oferta presentada por Vecchio SRL y la de la empresa MEM Ingeniería SA, firma santafesina que había cotizado el menor monto entre las cinco oferentes.
De acuerdo a la apertura de sobres realizada por el municipio, el presupuesto oficial para la obra ascendía a $2.167.803.627,98. La empresa MEM presentó una propuesta de $2.230.444.774,37, mientras que Vecchio ofertó $2.374.337.477,89, es decir, aproximadamente $143,9 millones más cara que la propuesta de la firma santafesina.
También participaron las firmas Losi SA, con una oferta de $2.476.826.967; Pitón SA, con $2.525.180.292; y Piuterra SA, con $2.700.168.150.
La oferta de Vecchio SRL superó el presupuesto oficial en aproximadamente un 9,53 %, lo que representa unos $206,5 millones por encima del monto previsto por el municipio


La expectativa en el sector estaba centrada precisamente en cuál sería el criterio adoptado por la gestión del intendente Francisco Azcué al momento de definir la adjudicación, sobre todo después de que distintos actores del rubro señalaran que, en un contexto de caída de recursos y restricciones presupuestarias, la diferencia económica entre ofertas podría traducirse en una ampliación concreta de la cantidad de cuadras pavimentadas.
Fuentes consultadas en aquel momento estimaban incluso que el diferencial entre las propuestas podía equivaler a unas diez cuadras adicionales de pavimento urbano.
Empresarios y referentes vinculados a la obra pública advertían sobre la necesidad de garantizar igualdad de condiciones y priorizar el interés económico del Estado municipal.
Ahora, con la adjudicación ya definida a favor de Vecchio SRL, resta conocer cuáles fueron los argumentos técnicos utilizados por el Ejecutivo para desestimar la oferta más baja y optar por una propuesta más elevada.



1 comentario
Alfonso
Cambia el gobierno nomás, pero el beneficiario de la obra pública es el mismo, por más que nos salga 144 millones más que la oferta más barata. La oposición no existe, el Tribunal de cuentas no ve nada, la Justicia no existe y Juan Pueblo paga.