Vientos turbulentos azotan al mundo sin piedad. Son los que levanta la crisis sistémica que agita la estructura de poder global. No son tibios: siembran el caos y cosechan un totalitarismo imperativo que arrasa con todo lo que encuentra a su paso. Este monstruo, tipo Leviatán, tiene dos caras: una de ellas reivindica el fascismo y el nazismo de antaño.
Mientras en el Congreso y en las calles vuelve a discutirse la extranjerización de la tierra, el proyecto inmobiliario sobre la Pampa de Ludden, en El Bolsón, vuelve a poner en el centro de la escena a Joe Lewis. Irregularidades en la adquisición de tierras fiscales, vínculos con empresarios y funcionarios, disputas judiciales y el avance sobre un territorio reclamado por las comunidades locales forman parte de una trama que, según el autor, expone la connivencia entre intereses privados, poder político y sectores de la Justicia.
La llegada de Javier Milei al poder en la Argentina no solo alteró el mapa político local, sino que convirtió al país en laboratorio de la ultraderecha global y el capital tecnológico. En el centro de esta convergencia se encuentra Peter Thiel, el billonario cofundador de PayPal y Palantir, que compró en Buenos Aires una mansión de U$S 12.000.000 hace algunos meses, en Barrio Parque.
A medida que se va disipando el eco rumoroso del último Mundial de Fútbol, el más taquillero y el más envilecido, también se dio la ocasión para la controversia sobre manifestaciones de índole racista, porque quedó evidenciado que los jugadores negros de los seleccionados europeos no representan a unas naciones abiertas e incluyentes que protegen y promueven la diversidad. Esos jugadores son la imagen tanto de una historia de colonialismo como de las desigualdades sociales y la marginalidad.
Los nuevos escenarios de la guerra ya no se encuentran solamente en tierra, mar o aire. Las profundidades de los océanos, donde descansan los cables submarinos que sostienen buena parte del tráfico mundial de Internet, se han convertido en un estratégico campo de batalla. Irán y Yemen podrían tener allí una capacidad de presión capaz de afectar comunicaciones, mercados y hasta el suministro energético mundial.
Siempre, en el curso de la historia, los pueblos se rebelan contra el poder oligárquico y las dictaduras "blandas" que, por tener la legitimación del voto, confunden apropiación con administración por mandato. Estamos soportando un posliberalismo cruel, misógino, falaz, absolutamente inhumano, entregador, viciado de corrupción, que camina por el mundo como si fuera suyo. Con él, la entrega cipaya del patrimonio natural e innegociable del suelo, que es la esencia del "cuerpo" de la República, tratando de fundar "su" patria colonial sobre nuestra patria virginal desde 1810 hasta nuestros tiempos, entregando desde el himno, su bandera, su cultura, para fundar una nueva patria chica extranjera que se ha clavado en nuestros corazones como una cruz en un sepulcro.
Ya no caben dudas de que este mundo distópico está mutando vertiginosamente en busca de un nuevo orden mundial. Por un lado, un imperio anglosajón que se desmorona inexorablemente y que, en su desesperación por aferrarse a un poder imperial decrépito, intenta conservar su hegemonía; y, por el otro, una serie de potencias emergentes que propician el multilateralismo.
Hay momentos difíciles en los que hay que renunciar a todo tipo de «comodidad intelectual» para ponerse el poncho y exclamar a los cuatro vientos que si no nos oponemos como pueblo en forma unánime a la extranjerización vergonzante que propone este gobierno a cambio de dádivas a los gobernadores para sobrevivir a su gestión y al lobby personal estilo Kueider y otros tantos más para consumar esta entrega vil al mejor postor de grupos económicos que han detectado y olido sangre como los tiburones para pegar dentelladas de nuestro territorio —que tanta lucha costó por consolidar un país por el cual dieron sus vidas Mariano Moreno, Manuel Belgrano, San Martín y tantos otros verdaderos héroes y no de cartón como los hay en el presente—.
Mientras una parte del mundo occidental está ocupada en resolver los conflictos regionales en Oriente Medio y en las fronteras de Rusia y Ucrania, en forma silenciosa, respetuosa y gansteril, dos potencias con antecedentes expansionistas y violadores de territorios ajenos se aprestan a dar el golpe final del hecho consumado, ante la pasividad de un traidor a la Patria y entreguista como la administración del presidente más nefasto de la historia argentina. Empoderado en su discurso cuasi fascista por el respaldo del mitómano criminal de guerra Donald Trump, la entrega de la soberanía territorial y acuática de los mares del Sur y de su plataforma continental se está consumando a ojos de propios y extraños.
La emoción despertada por el gesto de los jugadores de la Selección Argentina no fue un hecho aislado. Expresó, una vez más, que la causa Malvinas sigue viva en el pueblo argentino, mientras detrás de la ocupación británica se consolida una trama geopolítica que trasciende al archipiélago y proyecta sus intereses sobre toda nuestra región.
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Las llaves del poder
Las personas cada vez más inconscientes, dormidas de sentimiento cada vez más lejos del otro. El individualismo muestra frialdad y vacío sin nada por dentro. Estos dirigentes que fueron votados por la gente, tiene respaldo impreso por la Constitución y muchos de sus aliados hoy son dueños del mundo y van por todo con la llave de tu voto
Las llaves del poder
Las personas cada vez más inconscientes, dormidas de sentimiento cada vez más lejos del otro. El individualismo muestra frialdad y vacío sin nada por dentro. Estos dirigentes que fueron votados por la gente, tiene respaldo impreso por la Constitución y muchos de sus aliados hoy sin dueños del mundo y van por todo con la llave de tu voto