Los procesos históricos son producto de diversas causas que, lejos de eliminarse unas a otras, se complementan. Es tan importante, a la hora de hablar de Mayo de 1810, reconocer e identificar el clima de ideas imperantes como los antecedentes rebeldes e independentistas. Generalmente prevalecen unas sobre las otras, según la tendencia de las historias oficiales. En líneas generales, se les da una notable prevalencia a las ideas ilustradas provenientes de Europa, ignorando las innumerables rebeliones de la América del Sur.
La crisis política y social que atraviesa Bolivia vuelve a poner en escena viejos mecanismos de intervención, desestabilización y disputa por los recursos estratégicos de América Latina. Entre denuncias de injerencia extranjera, conflictos internos y el avance de gobiernos alineados con Washington, un análisis del papel de la derecha continental, el litio como botín geopolítico y las tensiones que podrían convertir nuevamente a Bolivia en el epicentro de una rebelión popular.
El abrupto despido de Liliana López Foresi de Radio 10 es un nuevo episodio de censura y disciplinamiento contra el periodismo crítico en la Argentina. Su salida se da en un clima creciente de hostigamiento hacia las voces opositoras al gobierno de Javier Milei, donde proliferan las presiones políticas y empresariales sobre periodistas y medios. El objetivo de fonde es el silenciamiento de posiciones críticas frente al extractivismo, la megaminería y la política internacional oficial.
Luego de la imponente manifestación por el efectivo financiamiento de la educación en todos sus niveles y el discurso del presidente Javier Milei, haciendo alarde de una ignorancia y de una orfandad lingüística que avergonzaría a cualquier ciudadano del inframundo habitable en el planeta, llegamos a la triste conclusión de que la involución antropológica de los saberes ha llegado para quedarse si no tomamos conciencia de la grave situación que tiende a naturalizarse cuando el resto de la sociedad se desresponsabiliza de esta crisis de los saberes que nos afectará a todos por igual.
Se trata de un auténtico plan estratégico para ocupar territorios, imponer incluso por la fuerza una política expansionista cada vez más agresiva y un modelo neoliberal extractivista, el que diseñaron la Administración MAGA (Make America Great Again) y el gobierno de Netanyahu para América Latina, con el apoyo de Javier Milei y con el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández (condenado en Honduras por narcotraficante a 45 años de prisión e indultado por Trump) para intrusear las elecciones y que gane el candidato de Trump.
Para tratar de comprender la angustiante circunstancia que vive la humanidad toda, hay que retroceder algunas décadas nomás. Corrían los fines de la década de los sesenta y el sistema capitalista enfrentaba una doble crisis que parecía anunciar su propio colapso, cuando las tasas de beneficio se derrumbaban y las calles de Occidente hervían con fervor revolucionario de las luchas obreras, que no se visualizaban desde hace años. En nuestro país tuvo su máximo exponente con el fenómeno del Cordobazo, que a propósito el próximo 29/05/2026 se cumplirán 57 años, que marcó un antes y un después en la reconfiguración del escenario político.
En medio de una escalada que amenaza con desbordar Medio Oriente, la irrupción silenciosa de Corea del Norte y el respaldo estratégico de Rusia alteran el tablero geopolítico y ponen en jaque la supremacía militar de EE. UU. e Israel. Entre misiles hipersónicos, disputas energéticas y tensiones globales, el conflicto se reconfigura con actores y objetivos que exceden la narrativa dominante.
Una figura clave del poder tecnológico global desembarcó en la Argentina envuelta en misterio y polémica. Entre negocios, geopolítica e inteligencia artificial, la presencia de Peter Thiel reaviva interrogantes sobre el rol de las élites digitales, el avance del capital privado sobre los Estados y los riesgos de una nueva arquitectura de poder mundial.
En un escenario internacional cada vez más tensionado, los límites entre la guerra convencional y los crímenes de guerras son cada vez más difusos entre las violaciones al derecho internacional y el rol prepotente de las potencias globales. A partir de antecedentes históricos, marcos jurídicos y hechos recientes, una mirada crítica sobre la legalidad de los conflictos armados y las consecuencias humanas de decisiones políticas que, lejos de garantizar la paz, profundizan la violencia a escala global.
En medio de una ceremonia de Estado en la Casa Blanca, Donald Trump se salió del guion para abordar las especulaciones sobre el papel de su vicepresidente, JD Vance, en la consecución de un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán. Medio en serio, medio en broma, expresó: “Si no sucede, le echaré la culpa a JD Vance. Si sucede —siguió diciendo, como quien reparte cartas de póquer, donde siempre tiene un as bajo la manga—, me atribuiré todo el mérito”.