Mediante un comunicado difundido este sábado, la entidad empresaria criticó la intención del organismo internacional de ampliar la base del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores, extender la aplicación del IVA a bienes y servicios actualmente exentos y modificar el régimen del Monotributo elevando sus categorías.
Para CAME, estas iniciativas tienen un carácter «regresivo» porque trasladan la carga tributaria hacia los sectores de menores ingresos y el consumo interno, mientras dejan intactos impuestos considerados distorsivos para la actividad económica.
El foco en Ingresos Brutos y las tasas municipales
La entidad señaló que el principal problema tributario argentino no se encuentra en los gravámenes nacionales sino en el sistema impositivo provincial y municipal, particularmente en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) y en diversas tasas locales que gravan la actividad económica.
Según el informe, estos tributos representan entre el 2% y el 6% de la facturación bruta de una empresa, independientemente de su rentabilidad, y generan un efecto acumulativo a lo largo de toda la cadena productiva.
Además, CAME advirtió sobre el impacto de las retenciones y percepciones que aplican las provincias, las cuales obligan a las empresas a adelantar impuestos antes de presentar sus declaraciones juradas, generando saldos a favor que, en muchos casos, tardan años en ser devueltos.
La organización sostuvo que este mecanismo funciona como una forma de financiamiento involuntario al Estado provincial, ya que los montos retenidos pierden valor frente a la inflación mientras permanecen inmovilizados.
Un nuevo Consenso Fiscal
Frente a este escenario, la entidad propuso convocar a un nuevo Consenso Fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios para encarar una reforma integral del sistema tributario subnacional.
Entre los principales puntos planteados figura la armonización de los regímenes de retención y percepción, la fijación de plazos obligatorios para la devolución de saldos a favor, la unificación de criterios tributarios entre jurisdicciones y la revisión de las tasas municipales.
Asimismo, CAME planteó avanzar hacia una modificación profunda del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, eliminando su aplicación en las etapas intermedias de producción y concentrando el tributo únicamente en la venta final al consumidor, con el objetivo de reducir el denominado «efecto cascada» que encarece los costos de producción.
Críticas al FMI
En el tramo final del documento, la entidad afirmó que aumentar la carga tributaria sobre los salarios no contribuirá a generar empleo ni a mejorar la competitividad de las empresas.
Por el contrario, advirtió que una mayor presión sobre los ingresos de los trabajadores reduciría el consumo interno y terminaría afectando también la recaudación provincial y municipal.
«La Argentina necesita una reforma que elimine distorsiones sobre la producción y la inversión, no una que reduzca el poder adquisitivo de los trabajadores», concluyó CAME, al rechazar las recomendaciones formuladas por el FMI y reclamar una discusión de fondo sobre la estructura tributaria que enfrentan las pymes en todo el país.



1 comentario
Marcos
Che Grindman, lo de la Yegua era un sueño, pero de realidad y dignidad, y hoy lo que vos defiendes el mileismo es una pesadilla de ruindad, brutalidad inhumana. Ubícate pibe, y ahora estás en contra del la USURA internacional, el FMI. En qué quedamos, sueño o.pesadilla