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martes 18 de julio de 2023
hace 340 días

LOS VIAJES DE JUNIO (1) Hoy: El Árbol de la Vida en Antofagasta de la Sierra

Por: Guillermo Luciano
Última actualización:
hace 340 días
Fue una dura negociación, trasmitida mi decisión a mis compañeros de DIARIOJUNIO y FUNDAVIDA, que iría a dar vueltas por los alrededores de Antofagasta de la Sierra, por inquietudes que nos habían quedado de un viaje anterior por la zona, la iniciativa fue aprobada por ambos, reclamándome cada uno que pusiera énfasis en los temas de interés específicos. Les dije que sí a todos, para dejarlos contentos, pero en realidad, como siempre ocurre, la última palabra la tiene mi mujer que es arquitecta, con una maestría, que hizo en Cataluña, en Arquitectura del Paisaje, vicio que despunta como responsable de la catedra de la especialidad en la UNNE. Y para colmo de males, apasionada por los paisajes áridos y desiertos, lo que despierta la hilaridad del Fede Odorisio que me carga diciéndome, que mientras todos los que conoce prefieren el mar o las montañas, los únicos locos que buscan los desiertos somos nosotros.

CATAMARCA, LA INCREIBLE GEMA PAISAJISTICA DE ARGENTINA

Sabíamos que era la época más dura para visitar Antofagasta de la Sierra, temperaturas bajo 0, atmósfera seca en extremo y para colmo, agresivas arenas en suspensión, que te ingresan a los pulmones por los fuertes vientos de hasta 80 km. de velocidad, habituales todos los días en algunas horas de la jornada. Vientos que se llevan puesta no solo la tranquilidad de los pulmones, sino que también los parabrisas y pintura de los vehículos, que si no tomas precauciones quedan esmerilados por la acción defensiva que Eolo ejerce para custodiar con celo, la intimidad de este paisaje extremo.

Primero lo obvio: tenemos un país, definitivamente increíble, que conocemos, pero también tenemos otro país, absolutamente más maravilloso, que se nos va revelando, viaje tras viaje, a medida que lo exploramos.  Y lo no tan obvio, que nos golpeó duramente el alma. Es comprobar que no son una o dos, sino que son decenas, pronto serán cientos, las empresas extranjeras que están avanzando salvajemente sobre nuestro paisaje andino para llevarse el litio de nuestros infinitos salares, dejando los humedales andinos, las vegas como le llaman los nativos a esos oasis de fertilidad extrema, formados por millones de años de la acción de vertientes que surgen aquí y allá, por los vertidos naturales del agua más pura del universo, que estas empresas usan y devuelven contaminadas y que liquidan la frágil vida humana y animal que se ha ido desarrollando desde hace miles de años, conformando un extraordinario paisaje cultural, que en si mismo quizás sea el mas maravilloso de los legados que hemos recibido en custodia del pasado, pero que estamos permitiendo que sea arrasado por la locura del consumismo. Pero esto será motivo de próximas notas.

VOLVIENDO AL TEMA: LA INCREIBLE CATAMARCA

El último día de nuestra corta estancia, solicite a nuestro guía (debajo de esta nota toda la información) que nos llevara al Salar del Hombre Muerto, a ver el lugar donde está instalada la minera Livent.

EL ÁRBOL DE LA VIDA

Definitivamente fue (Y van…) un viaje inaugural lleno de información sobre tesoros desconocidos de nuestra geografía, que no dudamos se transformarán en pocos años, en destinos de turismo internacional masivo, cada uno de ellos es merecedor de varios libros de investigación, hoy nos detendremos en el primero: El Árbol de la Vida, un increíble monumento natural, que si hubiese sido transportable, hoy estaría exhibido en el Museo Británico, al lado de los frisos del Partenón griego.

Es una enorme roca de piedra Toba (así la llaman los nativos y respetaremos su decisión), plana, que ofrece una de sus caras al azote de los vientos desde hace millones de años.

Desafío que ha sido homenajeado por el dios de la Pacha Mama, que, impactado por su enorme coraje, ha ido labrando en su cara expuesta toda clase de formas en las que claramente, quien la enfrenta, puede advertir la silueta de toda clase de animales, peces, fósiles del pasado y del futuro (¿los humanos ingresaremos a la galería? Un inventario interminable que no solo deja sin palabras al observador, sino que tal nos informó nuestro guía, cambian según la incidencia del sol. Cabras, cetáceos gigantescos, cerdos, corceles lanzados a galopes desenfrenados, animales prehistóricos, rostros quiméricos, figuras que definitivamente desafiarán su imaginación.

Esto es Catamarca, por favor no se lo cuente a todos, solo está permitido revelárselos a quienes puedan emocionarse hasta las lágrimas con nuestro país.

UNA NOTA MÁS

No recuerdo cuantos habitantes tiene el departamento Antofagasta en sus dos locaciones urbanas, Antofagasta de la Sierra y El Peñón. Lo que si recuerdo es que quienes conocí en este viaje renovaron en mi un respeto inconmensurable por nuestros habitantes ancestrales de las zonas andinas. 1.000¿?, 2.000¿?, porai debe andar.

Es imposible transitar por las montañas sino es en un vehículo 4×4, y lo que es más importante aún: conducido por uno de los baqueanos locales que conocen cada recoveco, cada postal, cada vega, cada tesoro maravilloso, a veces mencionado como al pasar por los conductores, que forman parte de una cooperativa en formación. Son pocos, quizás 5, pero todos trabajan en forma asociativa y son imprescindibles, no solo para subir o bajar por los desfiladeros de cabras en los que hay que transitar, sino por la información que trasmiten. A nosotros nos tocó Miguel Mamani, un orgulloso conocedor del paraje de sus ancestros, que esta criando sus hijos en este escenario extremo, ilusionado en que encuentren su destino aquí, junto con su esposa, que es maestra en la escuela y hace unos exquisitos alfajores de quinua para redondear sus ingresos. Quedan recomendados los dos, el Guía Miguel y los alfajores.

Hasta la próxima, hay muchísimo más por contarles.

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