La posibilidad de relocalizar la planta de hidrógeno verde proyectada frente a la costa de Paysandú quedó oficialmente sobre la mesa este martes, luego de una reunión bilateral entre autoridades de Argentina y Uruguay realizada en Montevideo. El encuentro estuvo marcado por los reclamos impulsados desde Entre Ríos ante el temor por las consecuencias ambientales, turísticas y económicas que el emprendimiento podría generar sobre el río Uruguay y las ciudades entrerrianas de la costa.
La novedad surgió tras el encuentro encabezado por el canciller uruguayo Mario Lubetkin y el ministro de Relaciones Exteriores argentino Pablo Quirno, quienes avanzaron en una segunda instancia formal de diálogo sobre el proyecto de producción de combustibles derivados de hidrógeno verde impulsado por la empresa HIF Uruguay S.A..
Desde Entre Ríos participaron además el gobernador Rogelio Frigerio y el intendente de Colón, José Luis Walser, quienes vienen reclamando garantías ambientales y mayores controles sobre un emprendimiento que podría afectar actividades clave de la costa entrerriana, como el turismo, la pesca y el uso recreativo del río.
Uno de los datos más relevantes surgidos de la reunión fue que las autoridades uruguayas confirmaron oficialmente que analizan “eventuales localizaciones alternativas” para el proyecto, buscando mejores condiciones logísticas y técnicas. El punto quedó incorporado en el comunicado conjunto difundido tras el encuentro y fue interpretado desde Colón como un avance institucional importante dentro del reclamo que la ciudad sostiene desde hace más de un año.
Al término de la reunión, Lubetkin reconoció públicamente que Uruguay trabaja sobre posibles alternativas para la ubicación de la planta. “Estamos avanzando, y mucho, tanto desde el ámbito ambiental como desde el ámbito de la relocalización”, afirmó el canciller uruguayo, aunque aclaró que el proceso todavía no está cerrado.

El funcionario sostuvo además que el proyecto representa una inversión estratégica para una región “sensible desde el punto de vista de la ocupación y el desarrollo”, en referencia al departamento de Paysandú.
Por su parte, Quirno destacó el nivel de diálogo alcanzado entre ambos gobiernos y valoró la decisión uruguaya de considerar otras posibles localizaciones para la iniciativa. “Argentina tiene una posición conciliatoria y proinversión”, afirmó el canciller argentino.
Otro de los puntos centrales para la delegación entrerriana fue la incorporación de Colón dentro del área de influencia del proyecto para la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental, una demanda que venían impulsando tanto el municipio como el gobierno provincial.
Desde la Municipalidad de Colón destacaron que esta definición obliga a contemplar formalmente los posibles efectos del emprendimiento sobre las comunidades ribereñas argentinas y las actividades económicas vinculadas al río Uruguay.
Tras el encuentro, Walser aseguró que la ciudad mantendrá una “postura firme y responsable” en defensa del ambiente y del desarrollo regional. “Respetamos profundamente la soberanía de Uruguay, pero defendemos con firmeza nuestro ambiente, el río Uruguay y la salud de los vecinos de Colón y de la Microrregión”, expresó.

El intendente remarcó además que el planteo entrerriano no busca frenar el desarrollo productivo uruguayo, sino evitar impactos negativos sobre el turismo, el empleo y la actividad económica de la región. “Este emprendimiento no debe afectar el ambiente, nuestro desarrollo, el turismo y el empleo de Colón”, sostuvo.
Según el comunicado conjunto difundido tras la reunión, Uruguay informó además que ya firmó un memorando de entendimiento con HIF Uruguay S.A. y que el estudio de impacto ambiental presentado por la empresa se encuentra actualmente bajo evaluación del Ministerio de Ambiente uruguayo.
Además, el gobierno uruguayo ratificó que una vez definida la ubicación final y concluido el análisis ambiental correspondiente, se dará intervención formal a la Comisión Administradora del Río Uruguay, tal como lo establece el Estatuto del Río Uruguay para obras que puedan generar impacto sobre el recurso compartido.
La instalación de la planta de hidrógeno verde se convirtió en uno de los temas más sensibles de la agenda bilateral en la región, especialmente para las comunidades entrerrianas asentadas sobre la costa del río Uruguay, donde crece la preocupación por las posibles consecuencias ambientales y económicas de un emprendimiento industrial de gran escala frente al litoral argentino.

