Tras el conversatorio ofrecido por Rocco Carbone y Claudia Cesaroni, algunas reflexiones sobre el papel central que tiene el lenguaje en la disputa política y cultural de nuestro tiempo. Las palabras no solo describen la realidad sino que la moldean: pueden justificar la violencia, naturalizar la injusticia o construir sentidos emancipadores. En esa batalla por el significado de los hechos, donde se decide entre fascismo o emancipación, recuperar el sentido profundo de conceptos como libertad, igualdad y justicia social aparece como una tarea imprescindible.
El libro “Un elefante ocupa mucho espacio”, de Elsa Bornemann, fue uno de los libros censurados por la dictadura cívico-militar y eclesiástica. Mediante el decreto 3155/1977, Videla ordenó la prohibición de su circulación, el secuestro de los ejemplares y la clausura de la editorial que lo publicó. Incluye 15 relatos fantásticos que estimulan el pensamiento, la sensibilidad y la imaginación creadora, esos peligrosos ejercicios de la inteligencia que la dictadura temía y reprimía.
“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido” Milán Kundera
Durante la pandemia fue consenso en la gente y en los medios de comunicación que la salud mental adquiría otro relieve, una importancia que no tuvo antes de esa experiencia traumática que vivió la humanidad. Se asociaba el campo de la salud mental, de un modo difuso, a una serie de malestares como la depresión, las adicciones, la violencia, el estrés, los ataques de pánico, etc., que se oponían a un ideal abstracto de bienestar. A un equilibrio que surgía del interior y que había que conseguir mediante procedimientos de autorregulación como las meditaciones, respiraciones profundas, gestión emocional, biodecodificación, aturdimiento farmacológico y ejercicios contra el estrés, entre otras por el estilo.
Hay seis fusilados sin nombre, sin cuerpo, sin sepultura, leyó seguramente inquieto, conmovido, Rodolfo, e inició una investigación periodística basada en esos datos. Estremecedores, fantasmales, espeluznantes. Al igual que su homónimo, autor de Operación Masacre (1), la información impulsó a Rodolfo Petriz a emprender una rigurosa indagación que, ardua, difícil, por momentos atravesada por miedos, silencios y tabúes de los consultados, culminó con el documental "Los fusilados de Racing".
“Pero no ves, gilito embanderado, que la razón la tiene el de más guita, que la honradez la venden al contado y a la Moral la dan por moneditas... Que no hay ninguna verdad que se resista frente a dos pesos moneda nacional…”. (¿Qué vachaché?, tango de Enrique Santos Discépolo que tiene un siglo, pero puede dedicarse sin dificultades a los legisladores que aprobaron la reforma laboral).
Veníamos del fútbol cinco con un amigo al que no le gusta la política, de esos que en las elecciones dicen “que gane cualquiera, total yo mañana tengo que trabajar igual, gane quien gane”. Pero esta vez, por vez primera creo desde que somos amigos y hablamos de todo —de fútbol, de las vacaciones, de las familias, de la escuela de los pibes—, pero de política no, porque no le interesa, me dice siempre, en esta oportunidad, casi de sopetón, un poco preocupado me preguntó: “Che, ¿qué onda con la reforma laboral esa?”.
A partir de la muerte de Julio Cortázar y de su emblemático cuento “Casa tomada”, una relectura alegórica que dialoga con la historia política argentina. Entre exilio, dictadura y memoria, la casa se vuelve metáfora del país y de las disputas por su destino.
Mientras el padre Paco Olveira es detenido y reprimido por acompañar el reclamo de jubilados que no logran sobrevivir con ingresos de indigencia, en Concordia se profundiza una crisis social atravesada por despidos municipales, pobreza creciente y el avance de una reforma laboral que amenaza con debilitar aún más las condiciones de trabajo. Un llamado a reflexionar sobre la opción por los pobres, el rol del Estado y las responsabilidades políticas frente a la exclusión.
Uno se cruza siempre con Cuba, esa experiencia humana de la utopía, más que país que navega en un mapa: un largo lagarto verde (1), ahora amenazado, una vez más, por el Imperio, en esta oportunidad de asfixiarla de petróleo por el Sheriff del mundo. Yo me la crucé hace unos días cuando Cristian Montenegro contó, en un encuentro de “Leer por leer” (2), cómo era el sistema de salud en la Isla. Es claro que es público, gratuito, universal y hace foco en la medicina preventiva y la atención primaria. Se basa en el médico y la enfermera de la familia, con una cobertura total y visitas a domicilio. Así han logrado las tasas de mortalidad infantil más bajas de América y una altísima esperanza de vida al nacer.