En medio de una escalada que amenaza con desbordar Medio Oriente, la irrupción silenciosa de Corea del Norte y el respaldo estratégico de Rusia alteran el tablero geopolítico y ponen en jaque la supremacía militar de EE. UU. e Israel. Entre misiles hipersónicos, disputas energéticas y tensiones globales, el conflicto se reconfigura con actores y objetivos que exceden la narrativa dominante.
En un escenario internacional cada vez más tensionado, los límites entre la guerra convencional y los crímenes de guerras son cada vez más difusos entre las violaciones al derecho internacional y el rol prepotente de las potencias globales. A partir de antecedentes históricos, marcos jurídicos y hechos recientes, una mirada crítica sobre la legalidad de los conflictos armados y las consecuencias humanas de decisiones políticas que, lejos de garantizar la paz, profundizan la violencia a escala global.
En medio de una ceremonia de Estado en la Casa Blanca, Donald Trump se salió del guion para abordar las especulaciones sobre el papel de su vicepresidente, JD Vance, en la consecución de un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán. Medio en serio, medio en broma, expresó: “Si no sucede, le echaré la culpa a JD Vance. Si sucede —siguió diciendo, como quien reparte cartas de póquer, donde siempre tiene un as bajo la manga—, me atribuiré todo el mérito”.
El mundo casi había perdido la costumbre de mostrar a políticos destacados llamar a las cosas por su nombre, nos habíamos acostumbrados a discursos lavados que intentaban quedar bien con Dios y el Diablo, esa inercia nos trajo hasta aquí. Observando a un genocida como Benjamin Netanyahu asesinando a decenas de miles de niños y ancianos en Gaza; al yanqui patotero anunciando que hará desaparecer a una de las civilizaciones más antiguas del planeta o a un desquiciado gobernando nuestro país que, para endulzar el oído del genocida israelí, se animó a sostener que "no podemos convivir con quienes nos quieren matar". ¿Comenzamos a dar vuelta esta página de locos que nos está tocando vivir?. Una bocanada de aire fresco pareció salir de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia que tuvo lugar en Barcelona y de la que participaron los principales líderes progresistas de América Latina, hablamos de Lula (Brasil), de Petro (Colombia) y de México, Sheinbaum, cuyo discurso conmueve por su valentía. Sus dichos no intentaron edulcorar, fueron crudos: “La derecha es el odio. La derecha es la discriminación, la derecha es el clasismo, el racismo, la derecha es la represión”, así se presentó y así continuó....
Haciendo un análisis antropológico, centrado en el accionar de Donald Trump, Netanyahu y Javier Milei, que aprueban la destrucción de una cultura milenaria como la de la República Islámica de Irán, regresándola a la "Edad de Piedra", revela que no tienen la más mínima idea de la evolución de la historia humana. Y entonces uno se pregunta si la evolución social puede ser analizada a la misma luz, sobre todo teniendo en cuenta que no solo en la Argentina, sino en otros países como los EE.UU. e Israel, los gobiernos realizan experiencias que contradicen la evolución del género humano. Cada uno de esos países y sus políticos, que representan los intereses de las clases capitalistas, lejos de negarlos, se vanaglorian de sus contenidos reaccionarios y cuasi fascistas hacia los pueblos del mundo.
Una cumbre impulsada por Donald Trump con mandatarios alineados de la región reaviva, bajo el nombre de “Escudo de las Américas”, una estrategia que el autor interpreta como una reedición de la Doctrina Monroe. Entre discursos sobre seguridad y lucha contra el narcotráfico, se esconde un objetivo geopolítico más amplio: reforzar la influencia de Estados Unidos en América Latina, avanzar sobre recursos estratégicos y condicionar la soberanía de los países del continente.
El primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán, aliado de Donald Trump y de Javier Milei, perdió las elecciones legislativas celebradas este domingo en Hungría frente al partido Tisza, liderado por el conservador Péter Magyar, poniendo fin a 16 años de gobierno. Los partidarios del victorioso Péter Magyar y su partido Tisza dijeron sentir que estaban recuperando su país. Un sentimiento que Magyar les transmitió en su discurso de victoria. "Lo logramos", dijo. "Derrocamos al régimen de Orbán; juntos liberamos Hungría. ¡Recuperamos nuestra patria! ¡Gracias! ¡Gracias a todos!"
Hasta el mismo momento en que Donald Trump anunció un alto el fuego por dos semanas, las premisas estratégicas basadas en décadas de poderío militar de EE. UU. indiscutible están chocando con una realidad mucho más compleja. Dentro de la propia administración de Trump, la pobreza intelectual del momento resulta innegable. El secretario de Guerra, Pete Hegsett, tiene una imagen de bravuconería televisiva que, en la capacidad estratégica, ha descrito el conflicto con un lenguaje que suena menos a doctrina militar y más a teatro de vestuario.
"La relocalización responde a encontrar entre Estado, gobierno, Intendencia y la empresa un lugar que ofrezca las mismas o mejores condiciones de las propuestas por el proyecto", dijo Nicolás Olivera, intendente de Paysandú. Asimismo, Olivera cree en la viabilidad del proyecto y aseguró que "se trabaja para concretarlo". De hecho, el gobierno y la multinacional HIF Global acordaron la semana pasada una nueva prórroga hasta fines de junio en el cronograma de acuerdos hacia la concreción de la planta de combustibles sintéticos en Paysandú.
Una guerra entre naciones que complique el escenario regional, con posibilidades de extenderse a otras regiones del planeta, no debe decidirse sin antes de un estudio estratégico hecho por personas del ámbito militar y asesores especializados que elaborarán, luego de estudiar el escenario y las modalidades de valoración de las capacidades de los intervinientes en ellas. Esta guerra absurda en Oriente Medio está revestida por un nivel de improvisación, no en su realización —que se presumía desde junio de 2025—, sino por el grado de instrumentación pergeñada con aires de subestimación del adversario, que les ha traído como consecuencia una situación actual tan confusa que ha trastornado el curso del mundo en su faz política y económica como hace mucho tiempo no se veía.